Ismael Urtubi

Escrito el martes, 29 de mayo de 2012 ·

Ismael Urtubi Aróstegui, centrocampista nacido en Barakaldo el 24 de mayo de 1961 debutó con el primer equipo del Athletic el 2 de noviembre de 1980. El escenario elegido para su debut fue el estadio de El Molinón de Gijón. Afrontó los dos últimos minutos ante el Sporting después de sustituir a Sola. Iñaki Sáez le daba la alternativa a un joven de 19 años con zurda brillante y fuerza desbordante. “Parecía otro mundo”, rememoraba Urtubi años después. Su estreno como cachorro, en el Bilbao Athletic se había producido a la precoz edad de 16 años.

El Mallorca de la temporada 1981/1982 jugaba en Segunda División después de haber superado sus años de infierno en Tercera. De la mano del tándem Contestí-Oviedo el Mallorca volvía a asomarse al fútbol que cuenta, al fútbol de verdad. Y no se iban a regatear esfuerzos para conseguir devolver al club bermellón lo más pronto posible a la Primera División. A los fichajes estrella de Kustudic, Peles (luego sustituido por Barrera) o Tirapu, se les unieron otros jugadores que llegaron cedidos desde sus respectivos clubes, casos de Planelles (ValI d’Uxó), Almenara (Algeciras), Herrero y Ruisánchez (Rácing de Santander) y un imberbe Ismael Urtubi del Athletic Club de Bilbao. Al parecer fue el vicepresidente del Mallorca, Antonio Caldentey el que gestionó la cesión del jugador vizcaíno que debía cumplir el servicio militar obligatorio en la isla. En esa época las obligaciones militares aún eran muy importantes, casi más que ser futbolista profesional; hasta el punto que Planelles y Urtubi se perdieron la presentación del equipo ante 6.000 espectadores por sus obligaciones hacia la patria. Su primer partido con el Mallorca fue el 30 de julio de 1981 en Olot, en un partido del stage que el club decano realizaba en dicha localidad gerundense. El resultado fue de empate a dos. Su debut frente a la parroquia mallorquinista se produjo en el Trofeo Ciudad de Palma, en un histórico partido frente al todopoderoso Valencia que se saldó con una increíble victoria del Mallorca por 4-2 y que desató la euforia entre la parroquia local.

Urtubi fue titular en el debut liguero frente al Alavés, saldado con una aplastante victoria por 4-1 y tuvo bastante protagonismo en las cinco primeras jornadas, que finalizaron con tres victorias locales y dos derrotas visitantes (muy del estilo Manzano). No volvió a contar para Antonio Oviedo. En realidad no volvió a jugar hasta la jornada 17, con Juancho Forneris en el banquillo de forma interina, el 27 de diciembre de 1981. Un partido de negro recuerdo ya que el Mallorca cayó goleado por el Celta de Vigo por 4-0. La llegada de Lucien Müller no arregló la situación de Urtubi, antes al contrario. Y aunque Iñaki Sáez no se cansaba de llamar al francés y decirle que estaba "desaprovechando al que será el diez indiscutible del Athletic y de la Selección", la situación no variaba. Resulta curiosa la anécdota que relataba años después sobre lo sucedido en esas fechas: “Estando en el cuartel, desapareció un cetme y nos tuvieron a un compañero (Planelles) y a mí diez días encerrados. Habían cesado al entrenador del Mallorca y vino Lucien Müller. Resulta que al reincorporarnos al trabajo nos pregunta '¿quiénes sois vosotros?' La verdad es que contó poco con nosotros y preferimos irnos al Margaritense”. A falta de doce jornadas para finalizar el campeonato abandonó el Mallorca para enrolarse en el Margaritense de la Tercera División. La verdad es que sus prestaciones en el Mallorca nunca estuvieron a la altura de sus capacidades, únicamente participó en 7 partidos, 433 minutos y ningún gol. Quizá culpa del servicio militar. Jugando en el Margaritense recibió la visita de Javier Clemente, quien le dijo que contaba con él para su proyecto de futuro en el Athletic.

Y así fue. El destino le tenía preparadas muchas sorpresas a Ismael Urtubi, hasta convertirlo en un efectivo de la gloria, llamado a ser protagonista directo de la Liga con el Athletic 1982/1983, del doblete de la Liga y de la Copa con Javier Clemente a la temporada siguiente, y de la Supercopa de la temporada 1984/1985. Sumó 277 encuentros como rojiblanco, 210 en la competición de la regularidad. También sabía ver puerta: 37 goles en total. “La temporada que más marqué fueron nueve. Promediaba cuatro o cinco por campaña”, recuerda el interior. También disputó 2 partidos con la Selección Española con Miguel Muñoz como seleccionador.

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Sobre esto

NO PUEDO ASEGURAR UN RITMO CONSTANTE DE ESCRITURA, HAGO LO QUE PUEDO CUANDO PUEDO. PACIENCIA. SALUD.


Hay cosas que intento olvidar pero no puedo. Mi memoria me persigue. Soy seguidor del Real Club Deportivo Mallorca desde el año 1980. Soy tan idiota que soy capaz de recordar goles, alineaciones, partidos y anécdotas varias de todos estos años. Mi novia dice que si hicieran un concurso sobre la historia y anécdotas del Mallorca lo ganaría sin ninguna duda. Pero yo creo que hay gente que sabe mucho más que yo. Y, además, soy tan tonto que mi única pena es no haber visto jugar a mi equipo en la mítica campaña de Tercera División. Yo me incorporé en Segunda B, aunque de niño recuerdo haber visto mi primer partido en el Lluís Sitjar el 26 de mayo de 1974, un famoso (¿solo para mí?) Mallorca - 1 Burgos - 0 de la última jornada de esa temporada en el que nos jugábamos salvarnos de la promoción de descenso a Tercera Divisón. Aunque tengo buena memoria, para algunas fechas y datos tengo que tirar de hemeroteca. Espero que disfrutéis conmigo de este viaje por mi historia ...

¿Un partido memorable?

Nick Hornby, en su libro "Fiebre en las gradas", radiografió perfectamente los 7 ingredientes que un partido de fútbol puede tener para que pase a tener la consideración de memorable y pase a engrosar la lista de partidos que se recuerdan para siempre. Puede aparecer un solo ingrediente o varios juntos.
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7. Algún tipo de incidente desgraciado. Y aquí entramos en un resbaladizo terreno moral.

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