Una de laterales derechos

Escrito el domingo, 13 de septiembre de 2009 ·

El Mallorca había entrado en una profunda crisis durante la temporada 1994/1995, habiendo quedado muy lejos de los puestos de ascenso a Primera División. En el inicio del verano de 1995 el club estaba preparando otro proyecto poco ambicioso con Josean Irulegui como entrenador. Por eso, el fichaje del vasco Javier Olaizola el 14 de julio de 1995 por dos temporadas, procedente del Eibar, con un paso anterior por el Burgos en donde había debutado en Primera División, pasó casi desapercibido en los mentideros futbolísticos. Se suponía que venía a disputarse la titularidad con Julián Ronda, pero que la lucha iba a estar muy nivelada. Y, sobre todo, que ambos eran jugadores de segunda fila. En resumen, un fichaje nada ilusionante que, en su presentación, no dejó más que los tópicos habituales de los futbolistas recién llegados "el objetivo del Mallorca no puede ser otro que la Primera División y yo soy un hombre ambicioso".

La temporada 1995/1996 se hizo con la titularidad, pero ni siquiera el desembarco del Grupo Z, con Beltrán a la cabeza y multitud de jugadores hicieron posible el ascenso a Primera División. Sin embargo su duelo con Julián Ronda fue vencido con rotundidad por el vasco, 34 partidos jugados por 20 del mallorquín.

La temporada 1996/1997, la del histórico ascenso en Vallecas, a Javier Olaizola le cambiaron la pareja de baile. Ese año debería ganarse el puesto ante el experimentado Luis María López Rekarte. Y de nuevo salió victorioso del desafío ya que acumuló 31 partidos jugados por 11 del ex del F.C. Barcelona, convirtiéndose en una pieza clave del ascenso. Algunos partidos, el entrenador Víctor Muñoz apostó por una alineación más ofensiva, jugando José Manuel Colmenero como lateral, pero, incluso esos días, Olaizola seguía jugando, aunque en el puesto de central.

La temporada 1997/1998, con Cúper al frente del equipo, Olaizola encontró una "autopista" en su puesto ya que al principio de esa temporada era el único lateral derecho específico que había, aunque Mena, Eskurza o Paco Sanz pudieran desempeñarse en esa posición. En el mercado de invierno llegó el serbio Milan Milijas, procedente del Zemun de Belgrado por 250 millones de pesetas, para competir con el vasco. Un fichaje que el mismo Cúper se encargó de descalificar antes de llegar "yo no he pedido a ese jugador". Sin embargo el lateral derecho estuvo ocupado en 37 de los 38 partidos por Olaizola y, el único partido que se perdió, su puesto fue ocupado por Mena.

La temporada 1998/1999 Olaizola ya era de los jugadores más queridos por la afición. Y demostró que no iba a ser nada fácil quitarle el sitio. De hecho, al principio de la temporada volvía a ser el único lateral derecho específico, ya que a Milijas se le había dado pasaporte durante el verano hacia Málaga. Así que nuevamente se vio el Mallorca necesitado de firmar otro lateral en el mercado de invierno. Y esta vez lo encontró en Italia, concretamente en Udine, donde estaba Mauricio Héctor Pineda, mundialista con Argentina el año anterior en Francia, competición en la que, incluso, logró anotar un gol. Pineda debutó en el lateral derecho el 7 de febrero de 1999 en Montjuic por la acumulación de amonestaciones de Olaizola. Y aunque tuvo tres apariciones más con el conjunto bermellón, esa fue la única vez que usurpó el lateral derecho a Olaizola. El resto de partidos los disputó, bien como lateral izquierdo, bien como interior. Y si alguna vez le daba a Cúper por ser más arriesgado poniendo a Lauren de lateral, Olaizola se desplazaba al centro de la derfensa antes que al banquillo. Así pues, a final de temporada, Olaizola disputó 36 partidos y Pineda 4.

La temporada 1999/2000 el Mallorca de Fernando Vázquez (mejor no tener en cuenta los dos partidos de Mario Gómez) se vio en la necesidad (ejem) de fichar otro lateral derecho para el banquillo. Y esta vez el elegido fue el deportivista Armando Álvarez, que nuevamente tuvo que claudicar ante el vasco Olaizola. Olaizola, capitán del equipo, participó en 37 partidos por 17 de Armando. El reinado de Olaizola en el lateral derecho no parecía tener fin.

La temporada 2000/2001, con Luis Aragonés en el banquillo, de nuevo se vivió el mismo duelo entre Olaizola y Armando, siendo de nuevo el gran capitán el ganador por una abrumadora diferencia de 36 partidos jugados contra 14 del de Colmar (Francia). Ni que decir tiene que Olaizola, a parte de capitán, era ya ídolo de la afición mallorquinista por su raza, pundonor, sacrificio y, sobre todo, por ser uno de los pocos defensas de la liga española al que le cometían más faltas de las que cometía.

La temporada 2001/2002, con Armando Álvarez haciendo las maletas hacia la capital para jugar en Segunda División con el Atlético de Madrid, Olaizola, en el Mallorca de Krauss, Kresic y Llompart, siguió en la titularidad cómodamente. No tenía el Mallorca en su plantilla recambio efectivo en el lateral derecho y, los pocos partidos que no disputó Olaizola, se tuvo que inventar un lateral, bien con Cristian Díaz a pierna cambiada, bien con Campano retrasando su posición. Así pues Olaizola disputó 34 partidos sin competencia.

La temporada 2002/2003 supuso la llegada de Gregorio Manzano al banquillo mallorquinista en su primera época. Y, de paso, el inicio del fin de dos mitos. Tanto Olaizola como Miquel Soler dejaron de contar para el de Jaén, prefiriendo en sus posiciones a dos nuevos fichajes como David Cortés y Poli Fernández. Por supuesto que esta decisión acarreó muchísima polémica durante toda la temporada. Polémica que se cerró gracias al regular (¿irregular?) rendimiento en la liga y la Copa del Rey levantada en Elche por primera vez en la historia. Ese día Olaizola, que no jugó ni un minuto, se sintió ninguneado por Nadal quien, a la hora de levantar el trofeo, llamó antes a Chichi Soler para ayudarle que a él. Tampocó ayudó nada la lesión que se produjo Olaizola a principios del mes de diciembre, una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, tras caerle encima MakaayCortés disputó esa temporada 30 partidos y Olaizola 12. No había demostrado Cortés ser mejor que el vasco, en todo caso más desordenado, más rápido, pero peor defendiendo. Aunque Manzano no lo entendió así y le dio la titularidad al pacense.

La temporada 2003/2004 fue la última de Olaizola en el Mallorca. Luis Aragonés, en su segunda etapa en el Mallorca, sustituto de Jaime Pacheco, refrendó la decisión que un año antes había tomado Gregorio Manzano y le otorgó la titularidad a David Cortés. De esta forma Cortés disputó 32 partidos y Olaizola 15.

Asío fue como, el 14, el gran capitán, él vasco, Javier Olaizola Rodríguez, con 34 años y 272 partidos de liga jugados con el Mallorca, finalizó su carrera profesional. En su lucha particular por el lateral derecho batió a Julián Ronda, López Rekarte, Milijas, PinedaArmando. Solo David Cortés y la necesidad de rejuvenecer la plantilla (sic) consiguieron dejarle en el banquillo, en una de las decisiones más polémicas de la última década en el seno de la familia mallorquinista

2 comentarios:

www.rcdm.es dijo...
15 de septiembre de 2009, 11:35  

Estamos muy contentos de que hayas vuelto a tomar las riendas del blog.

Aprovechamos para darte la enhorabuena por este magnífico post, Olaizola es y será por mucho tiempo el mejor lateral derecho de la historia del Real Mallorca.

Gontxo dijo...
24 de agosto de 2010, 16:54  

La verdad es que mira que intentaron traerle competencia y rivales a Olaizola y los derrotaba a todos. Milijas y los argentinos no salieron buenos ninguno, Armando, aunque quiza fue exagerado pero habia sido 2 veces internacional y venia, como un buen fichaje, no tuvo nada que hacer... y si alguna vez le apartaron fue por esas apuestas arriesgadas de Lauren y Mena (que en el fondo, debieron ser momentos puntuales. Yo apenas recuerdo a Lauren jugando tan atras en el Mallorca, en el Arsenal si).

Al final le quito el puesto Cortes, y aun asi resistio como central. Y porque los primeros años de Cortes fueron espectaculares.

Todo un grande Olaizola.

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Hay cosas que intento olvidar pero no puedo. Mi memoria me persigue. Soy seguidor del Real Club Deportivo Mallorca desde el año 1980. Soy tan idiota que soy capaz de recordar goles, alineaciones, partidos y anécdotas varias de todos estos años. Mi novia dice que si hicieran un concurso sobre la historia y anécdotas del Mallorca lo ganaría sin ninguna duda. Pero yo creo que hay gente que sabe mucho más que yo. Y, además, soy tan tonto que mi única pena es no haber visto jugar a mi equipo en la mítica campaña de Tercera División. Yo me incorporé en Segunda B, aunque de niño recuerdo haber visto mi primer partido en el Lluís Sitjar el 26 de mayo de 1974, un famoso (¿solo para mí?) Mallorca - 1 Burgos - 0 de la última jornada de esa temporada en el que nos jugábamos salvarnos de la promoción de descenso a Tercera Divisón. Aunque tengo buena memoria, para algunas fechas y datos tengo que tirar de hemeroteca. Espero que disfrutéis conmigo de este viaje por mi historia ...

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Nick Hornby, en su libro "Fiebre en las gradas", radiografió perfectamente los 7 ingredientes que un partido de fútbol puede tener para que pase a tener la consideración de memorable y pase a engrosar la lista de partidos que se recuerdan para siempre. Puede aparecer un solo ingrediente o varios juntos.
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6. Que un jugador contrario sea expulsado. Siempre que no sea demasiado pronto, porque esas deslucen el partido.
7. Algún tipo de incidente desgraciado. Y aquí entramos en un resbaladizo terreno moral.

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