Segio Nichiporuk Kulik

Escrito el viernes, 15 de noviembre de 2013 · 0 comentarios

No tengo mucho más que añadir sobre este delantero Paraguayo/Chileno/Ruso/Ucraniano que fichó Miguel Contestí para el Mallorca en el mercado de invierno de la temporada 82/83 para sustituír a Kustudic que lo que él mismo le contó al periódico chileno "El Mercurio" en mayo de 2000. Así que si él mismo se considera uno de los héroes del ascenso de 1983, para qué le vamos a quitar nosotros la ilusión, ¿verdad?

"Sergio Nichiporuk: La historia de un hombre feliz

La vida del entrenador paraguayo de Santiago Morning no ha sido un lecho de rosas. El drama, los momentos oscuros y el sufrimiento han marcado una trayectoria que ya goza los primeros éxitos. Ganándose el respeto a punta de trabajo y éxitos, lo del ruso es un cuento que merece ser contado. "Mi padre, Sergio, era ruso y mi madre, Anastasia, es ucraniana. Huyeron para no vivir la Segunda Guerra Mundial y junto a mi abuelo Nicolai se fueron a Paraguay. En la casa, aún hoy, hablamos todos en ruso, aunque ya me he olvidado casi todo ahora que llevo veinte años en Chile. Allá, cuando voy de vacaciones, me dicen el gringo, y acá sigo siendo un extranjero. Lo he sido siempre, y ya ni siquiera me llama la atención.
Fueron colonizadores en Itapúa, cerca de Encarnación, a 180 kilómetros de las cataratas y les costó muchísimo, porque era casi selva virgen, donde había que limpiar el terreno botando árboles para luego sembrar y criar el ganado. Una vida durísima, donde desde muy niño tuve que cosechar el algodón y hacer las tareas propias del campo.
Cuando iba a la escuela me empezó a gustar el fútbol. No era muy bueno para los estudios, pero a la pelota le daba duro. Soñaba con ser futbolista, porque el campo no me gustaba y quería salir del país. Pronto, a los 15 años, me metí al Paraná, un equipo de la ciudad donde mi papá era dirigente. Me llamaron a la selección de mi región donde me tomó un empresario que me llevó al club Nacional, de Asunción, en 1975.
Después pasé a San Lorenzo, también de la capital, donde jugué hasta que un día llegó Manuel Rodríguez Vega, que dirigía a Ñublense de Chillán, quien conversó conmigo después del partido. Me dijo que necesitaba un delantero centro para su club y sin pensarlo dos veces me vine a Chile en 1980.
Salí goleador del campeonato de Segunda División, por lo que me contrataron primero de Wanderers y luego de Iquique (donde fui goleador del Torneo de Apertura). Me contrataron desde el Mallorca de España donde salí campeón de la Segunda división y volví a Magallanes en 1984, para integrarme a ese equipo que jugó Copa Libertadores de América. Era la mejor etapa de mi carrera, sí señor, cuando vino la primera desgracia. Me fracturé de tibia y peroné.
Yo tuve mala suerte como futbolista, porque cada vez que parecía que mi carrera tomaba vuelo, venía algo que me frenaba. Tras pasar un año recuperándome, me lesioné de nuevo. Recién pude volver a fines del '86 en La Serena, donde jugué algunos meses antes de irme al Atlante de México. Me fue bien, pero volví a Lota Schwager, que tenía buen equipo ese año, pero apenas llegado me fracturé una costilla y, cuando recién tenía 30 años, decidí retirarme. Me fui del fútbol, amargado porque siempre pensé que pude dar más de lo que finalmente dí".
El empresario
"Me compré una micro en Concepción para ser empresario, pero yo quería seguir ligado al fútbol. Vine a Santiago para seguir los cursos de iniciador y monitor y es allí cuando Roberto Hernández me invita a trabajar en Municipal Las Condes.
Me tuve que traer la micro, pero al comienzo fue difícil porque Roberto no sólo me pidió que lo ayudara con el primer equipo, sino que además con la escuela de fútbol y que jugara los domingos.
Trabajaba como enfermo. Dormía dos o tres horas diarias. Me levantaba a las cuatro de la mañana para tomar postura con la máquina. Salía a las cinco y cuarto y a eso de las once u once y media cambiaba el turno con el chofer y cargaba petróleo. El resto del día trabajaba en la cancha con el Municipal o la Escuela de Fútbol. En la noche esperaba que llegara la micro y le cambiaba el aceite para ahorrar o le regulaba los frenos. Me dormía a la una o dos de la mañana y al rato ya estaba levantado de nuevo.
Fueron tres años de sacrificio duro. Por eso hoy, cuando se habla de trabajo, nadie me puede dar clases, porque la vida es difícil y hay que ponerle el hombro para dejar de ser un mediocre. Hoy tengo tres máquinas y una casa, gracias a lo que hice en esos años".
El entrenador
"Fue ahí donde decidí independizarme, porque Roberto se fue a La Serena. Me fui a Cuarta División, a dirigir a Santa Cruz de Peñalolén, donde fui considerado el mejor entrenador de la serie. No teníamos cancha de entrenamiento, así es que teníamos que correr alrededor de una piscina en el parque para prepararnos.
Volví a Municipal Las Condes, a la Tercera División, donde ganamos todo, pese a que tuvimos problemas serios porque los dirigentes armaron un plantel muy grande y después no pudieron asumir los costos. Muy poca gente dio la cara, pero llegamos a la liguilla en Linares y, pese a que la perdimos, otra vez me eligieron el mejor entrenador.
En 1995 llegué a Cobresal y me fue muy bien. Estuvimos a un punto de ser campeones porque en Arica teníamos que ganar y sólo empatamos, por lo que el ascenso directo fue para Audax y Wanderers. En 1996 debimos subir, pero nos quitaron tres puntos por secretaría y en la liguilla otra vez no pudimos.
Me fui a Concepción, en la Primera División donde salí cuarto en el Apertura, con una plantilla muy baja. Pero me gustaba el desafío y acepté. Pudo habernos ido mejor, pero me vino el drama personal".
La pena honda
"Me nació una niña con síndrome de Down y otra se me murió sorpresivamente. Estuve muy mal, muy mal. Me quedé sin motivación, me costaba todo. Debo ser honesto y decir que la vida me importaba poco, que abandoné la actividad. En el torneo de Clausura logramos salvarnos apenas.
Yo sabía que no podía seguir, que no estaba bien, pero me llamó Ricardo Sobarzo, el presidente de Cobresal, para decirme que la tercera iba a ser la vencida. Honestamente, no tenía otra posibilidad en la vida. Estaba metido en la fase más negra de mi existencia y me fui de inmediato a una ciudad que conocía y a un club que quería mucho.
En 1998 subimos y debo decirle que fue la alegría más grande de toda mi vida. Fuimos campeones y lográbamos un objetivo que era perseguido con fervor por la gente. Nadie quiere ir a El Salvador y mantenerse en el profesionalismo cuesta mucho. Por eso se valoró tanto esa conquista que, desgraciadamente, se esfumó al año siguiente.
De repente hubo momentos muy amargos. De mucha soledad. Noches que parecían interminables e increíblemente tristes. Me quería ir porque todo lo que me rodeaba era dramático. A eso se sumó la enfermedad de mi padre, en Paraguay, a quien tuve que acompañar en sus últimos días y a eso se sumaron algunos problemas con el plantel y decidí irme. Partir. No quiero hablar más de eso porque es una etapa muy dolorosa en lo personal y lo profesional, pero el club finalmente se fue a Segunda después de una primera rueda muy buena y yo, tras el fallecimiento de mi padre, retorné a La Serena pensando que se venía un receso largo".

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Isidoro San José

Escrito el miércoles, 13 de junio de 2012 · 0 comentarios

Hoy viene al caso uno de esos jugadores a los que se podría catalogar de "habían sido famosos". El típico jugador que vino con más nombre que hambre de fútbol. Isidoro San José Pozo nació en Madrid el 27 de octubre de 1955. A los nueve años ingresó en el Torneo Social del Real Madrid y desde ahí fue escalando por todos los equipos del club blanco hasta alcanzar el primer equipo. Su debut se produjo a los 18 años en los cuartos de final de Copa del Rey contra el Granada; también jugó en las semifinales contra la U.D. Las Palmas. Sin embargo, cuando parecía que podría jugar la final, fue relegado al equipo juvenil nuevamente porque en la misma fecha disputaban también la final y San José era el capitán del equipo. En el Real Madrid se mantuvo hasta junio de 1986, disputando 183 partidos de liga y recolectando un bonito palmarés: 4 Ligas, 2 Copas de la UEFA y 4 Copas del Rey. Además coleccionó 13 presencias en la selección española absoluta, habiendo participado en el Mundial de Argentina-78 y en la Olimpiada de Montreal-76. Su único problema serio fue una lesión de menisco que lo tuvo inactivo toda la temporada 1980/1981. Como anécdota queda que fue lesionado en El Molinón por Enzo Ferrero y el público, creyendo que el jugador sportinguista no había tocado al madridista y que no merecía la expulsión, empezó a gritar eso de "así, así, así gana el Madrid", un grito que con el tiempo se fue oyendo en todos los campos, incluído el Lluís Sitjar.

El 16 de junio de 1986 se hizo público que el Mallorca había llegado a un acuerdo con Isidoro San José para ficharlo por dos temporadas, tras haberle concedido la baja el club merengue. San José, de 30 años de edad, iba a cobrar 13 millones de pesetas durante esas dos temporadas en la isla. En su presentación hubo de todo, desde dos puyitas al Real Madrid: "No está en mi ánimo guardar rencor a nadie del Real Madrid, pese a que no comparta la decisión tomada sobre mi baja", "El club, el presidente más concretamente, si lo desea o cree conveniente, hará algo. Yo poco puedo hacer, porque no tenía firmado el partido de homenaje. Creo que me lo merezco, pero es cosa de ellos. No obstante, veo muy difícil que se pueda celebrar, ya que con mi marcha a otro equipo, tal vez no sería aconsejable", a una explicación para su fichaje: "entre las ofertas que tenía, la del equipo mallorquín era la que más me satisfacía en conjunto. Económicamente no era la más alta, pero también pensé que el clima y la estancia en la isla serán muy positivos para mis tres hijos", a una declaración de objetivos realista: "El Mallorca ha sido uno de los primeios clubes que se interesó por mis servicios lo cual me resultó agradable. Soy consciente de que, acostumbrado a jugar por un título, será duro hacerlo ahora por evitar el descenso. Pero soy un profesional de esto y como tal debo obrar según se presenten las cosas". También dejó alguna frase hecha, tan típica de los futbolistas: "No considero que vaya a tener puesto fijo como titular, habrá que ganárselo día a día". Ni que decir tiene que con ese palmarés se convirtió en el fichaje estrella del verano de 1986 para el Mallorca, a la espera de despejar la incógnita del portero marroquí Ezaki Badou y del jovencito de Manacor Miquel Àngel Nadal.

Su debut con la camiseta del Mallorca fue premonitorio de lo que sucedería después con su temporada: un fracaso. Fue en el primer amistoso de la pretemporada frente al Cartagena y con derrota por 2-1. Posiblemente su único gol como mallorquinista lo consiguiera el 20 de agosto de 1986, en partido amistoso en el campo del Albacete que acabó con victoria del Mallorca 1-2. Aunque empezó la temporada en el banquillo de El Sadar, desde la segunda jornada hasta la vigesimoprimera fue entrando más o menos en los planes de Serra Ferrer, bien incrustado en la defensa o en el centro del campo. El 4 de enero de 1987 disputa su último partido de liga con el Mallorca en el Vicente Calderon, un día que salimos derrotados por 3-1. A partir de ese día fue relegado al ostracismo por Serra Ferrer, al igual que su compañero Mantilla. En el mes de junio de 1987, el jugador hablaba clarito a la prensa sobre su situación: "El entrenador me ha explicado lo que quiere que yo haga. Quiere un hombre aguerrido, luchador y agresivo, no sé si eso significa dar patadas ,no lo sé pero bueno, de alguna manera voy a intentar convencer al técnico y ganarme un puesto para la próxima temporada", lo que dejaba claro que no quería irse del Mallorca fracasado: "Sí, por varias razones. Primera, no diría la principal pero sí importante, he sido un profesional durante muchos años y no quiero sáilr del Mallorca por la puerta de atrás. Si alguna vez salgo de aquí no quiero que sea en honor de multitudes pero sí con la cabeza alta. Y la segunda es que vine aqúí con la convicción de jugar dos temporadss. Se lo expliqué al presidente antes de venir. A mi famiila tengo tres hijos, no la iba a mover de Madrid por un año, él lo comprendió hicimos un contrato por dos; ahora ya tengo todo pendiente del año que viene, no tengo ni siquiera mi casa en Madrid, la tengo alquilada. Aquí también me ocurre lo mismo con el señor donde vivo y el colegio de los niños está ya con la matrícula. Sería una movida muy grande el tener que salir de aqul Es decir, es difícil que salga del Mallorca. El fútbol da muchas vueltas y puedo ser útil al equipo en algún momento. No voy a crear ningún problema, no es mi estilo, aunque no juegue. Creo que lo he demostrado este año, he estado marginado y he sido incapaz de meterme con el club o con el entrenador".

Sin embargo la opinión de Serra Ferrer fue superior a los deseos del madrileño e Isidoro San José fue dado de baja ese mismo verano. Como jugador del Mallorca actuó en 17 partidos de liga, acumulando 819 minutos juego, en los que vio una única tarjeta amarilla. No vistió ninguna camiseta más como profesional del balón. Al acabar su ciclo de jugador montó una correduría de seguros y una escuela de fútbol. También ha estado relacionado con la Asociación de veteranos del Real Madrid como secretario y, actualmente, es tertuliano de una radio nacional y dirige las Escuelas de Fütbol del conjunto blanco.

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Goran Peles

Escrito el sábado, 9 de junio de 2012 · 0 comentarios

Nacido el 9 de marzo de 1953 en Modrica, una ciudad de la antigua Yugoslavía que hoy forma parte de Bosnia y Herzegovina, Goran Peles era un interior de buena estatura (medía 1'80 metros). Se formó en las categorías inferiores del FK Modrica, su ciudad natal. A los 18 años fue fichado por el NK Celik de Zenika, importante centro industrial en los Balcanes; no en vano "celik" significa "acero" en español. En 1971 el Celik estaba viviendo los mejores días de su historia, con una presencia habitual en la Primera Liga Yugoslava y con la conquista de la Copa Mitropa en las ediciones de 1971 (frente al Austria Salszburg) y 1972 (frente a la Fiorentina), así como su llegada a las finales de la misma competición en 1973 (ante los húngaros del Tatabanya) y 1980 (ante los italianos del Udinese Calcio). La Mitropa Cup era la Copa de Europa Central y se disputó hasta 1992. Pues bien, ahí tenemos a Goran Peles llegando al Celik en su mejor momento y se mantuvo en dicho equipo hasta el verano de 1981, año en que no pudo evitar el descenso.

Vista la perspectiva deportiva de tener que jugar en Segunda División Yugoslava y que ya había cumplido los 28 años y podía fichar por un equipo extranjero, se presentó en Mallorca un 17 de julio de 1981, avalado por su amigo Miograd Kustudic, al que había fichado el Mallorca ese verano también. Así, de paso, seguía con los colores rojos y negros que eran también los del Celik. En principio venía a realizar una prueba, ya que ni Antonio Oviedo ni Miquel Contestí, recién ascendidos de 2ª B, parecían saber mucho de ese espigado centrocampista yugoslavo que decía haber sido 18 veces internacional con la selección olímpica yugoslava y 10 veces más con la selección B. Debía jugar el Torneo de la Agricultura en Sa Pobla contra el Constancia y el Poblense el 25 y 26 de julio y algún partido más en una gira por Cataluña para ser evaluado y decidir sobre su contratación definitiva. Al parecer las primeras pruebas fueron positivas y para el Trofeo Ciudad de Palma seguía entrenando con el Mallorca. En ese torneo los jugadores del Mallorca tenían 50.000 pesetas de prima por ganarlo. Fue uno de los jugadores más destacados junto a Morey y Kustudic en el primer partido (ese histórico 4-2 frente al Valencia). Sin embargo el día siguiente, debido al cansancio, no pudo repetir tan buen actuación frente al F.C. Barcelona en la finalísima. Tras la buena pretemporada realizada obtuvo la ficha para disputar la liga con el Mallorca.

Al igual que otro centrocampista compatriota suyo años más tarde, Vlada Stosic,debutó con gol a los 10 minutos del primer partido de liga. Abrió la lata del Alavés en el Lluís Sitjar al mandar a la red un centro de Kustudic al centro del área. El Mallorca parecía haber fichado bien: un interior llegador, alto, de gran presencia física y no exento de esa técnica balcánica y ese tradicional espíritu competitivo fuerte que caracteriza a los jugadores yugoslavos. En la quinta jornada volvió a encontrar la portería contraria, en este caso la de Levante, al aprovechar una serie de rechaces en el área granota. Hasta la jornada 18 tuvo una participación activa, aunque tanto su rendimiento como el del equipo iba siendo irregular y no anotó ningún gol más. Su último partido como mallorquinista fue el 3 de enero de 1982, partido en el que se estrenaba Lucien Müller como sustituto del defenestrado Antonio Oviedo. El Mallorca ganó 1-0 a un Atlético Madrileño en el que destacaba (para los mallorquinistas) la presencia de Eduardo Belza y de Sebastián Nadal. Fue el míste, Lucien Müller, quien decidió prescindir de este jugador extranjero y buscar otro delantero. No se equivocó si tenemos en cuenta que el jugador que ocupó la ficha de Peles fue Rolando Ramón Barrera. Los números de Goran Peles en el Mallorca nos cuentan que disputó 14 partidos de liga, acumulando 928 minutos de juego; marcó 2 goles y fue amonestado con 2 tarjetas amarillas.

Después de abandonar el Mallorca su carrera cayó hasta el punto de jugar casi de forma aficionada en el NK Urania de Vaska Boda, en la actual Croacia, y en un equipo de fútbol sala. También abrió un restaurante con un antiguo compañero suyo del Celik, Rade Radulovic. Durante un tiempo se ocupó con gran éxito del equipo juvenil de su querido NK Celik, lugar en el que era uno de los más grandes ídolos de toda su historia. Murió el 4 de septiembre de 2010, a los 57 años, tras una grave enfermedad.

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Ismael Urtubi

Escrito el martes, 29 de mayo de 2012 · 0 comentarios

Ismael Urtubi Aróstegui, centrocampista nacido en Barakaldo el 24 de mayo de 1961 debutó con el primer equipo del Athletic el 2 de noviembre de 1980. El escenario elegido para su debut fue el estadio de El Molinón de Gijón. Afrontó los dos últimos minutos ante el Sporting después de sustituir a Sola. Iñaki Sáez le daba la alternativa a un joven de 19 años con zurda brillante y fuerza desbordante. “Parecía otro mundo”, rememoraba Urtubi años después. Su estreno como cachorro, en el Bilbao Athletic se había producido a la precoz edad de 16 años.

El Mallorca de la temporada 1981/1982 jugaba en Segunda División después de haber superado sus años de infierno en Tercera. De la mano del tándem Contestí-Oviedo el Mallorca volvía a asomarse al fútbol que cuenta, al fútbol de verdad. Y no se iban a regatear esfuerzos para conseguir devolver al club bermellón lo más pronto posible a la Primera División. A los fichajes estrella de Kustudic, Peles (luego sustituido por Barrera) o Tirapu, se les unieron otros jugadores que llegaron cedidos desde sus respectivos clubes, casos de Planelles (ValI d’Uxó), Almenara (Algeciras), Herrero y Ruisánchez (Rácing de Santander) y un imberbe Ismael Urtubi del Athletic Club de Bilbao. Al parecer fue el vicepresidente del Mallorca, Antonio Caldentey el que gestionó la cesión del jugador vizcaíno que debía cumplir el servicio militar obligatorio en la isla. En esa época las obligaciones militares aún eran muy importantes, casi más que ser futbolista profesional; hasta el punto que Planelles y Urtubi se perdieron la presentación del equipo ante 6.000 espectadores por sus obligaciones hacia la patria. Su primer partido con el Mallorca fue el 30 de julio de 1981 en Olot, en un partido del stage que el club decano realizaba en dicha localidad gerundense. El resultado fue de empate a dos. Su debut frente a la parroquia mallorquinista se produjo en el Trofeo Ciudad de Palma, en un histórico partido frente al todopoderoso Valencia que se saldó con una increíble victoria del Mallorca por 4-2 y que desató la euforia entre la parroquia local.

Urtubi fue titular en el debut liguero frente al Alavés, saldado con una aplastante victoria por 4-1 y tuvo bastante protagonismo en las cinco primeras jornadas, que finalizaron con tres victorias locales y dos derrotas visitantes (muy del estilo Manzano). No volvió a contar para Antonio Oviedo. En realidad no volvió a jugar hasta la jornada 17, con Juancho Forneris en el banquillo de forma interina, el 27 de diciembre de 1981. Un partido de negro recuerdo ya que el Mallorca cayó goleado por el Celta de Vigo por 4-0. La llegada de Lucien Müller no arregló la situación de Urtubi, antes al contrario. Y aunque Iñaki Sáez no se cansaba de llamar al francés y decirle que estaba "desaprovechando al que será el diez indiscutible del Athletic y de la Selección", la situación no variaba. Resulta curiosa la anécdota que relataba años después sobre lo sucedido en esas fechas: “Estando en el cuartel, desapareció un cetme y nos tuvieron a un compañero (Planelles) y a mí diez días encerrados. Habían cesado al entrenador del Mallorca y vino Lucien Müller. Resulta que al reincorporarnos al trabajo nos pregunta '¿quiénes sois vosotros?' La verdad es que contó poco con nosotros y preferimos irnos al Margaritense”. A falta de doce jornadas para finalizar el campeonato abandonó el Mallorca para enrolarse en el Margaritense de la Tercera División. La verdad es que sus prestaciones en el Mallorca nunca estuvieron a la altura de sus capacidades, únicamente participó en 7 partidos, 433 minutos y ningún gol. Quizá culpa del servicio militar. Jugando en el Margaritense recibió la visita de Javier Clemente, quien le dijo que contaba con él para su proyecto de futuro en el Athletic.

Y así fue. El destino le tenía preparadas muchas sorpresas a Ismael Urtubi, hasta convertirlo en un efectivo de la gloria, llamado a ser protagonista directo de la Liga con el Athletic 1982/1983, del doblete de la Liga y de la Copa con Javier Clemente a la temporada siguiente, y de la Supercopa de la temporada 1984/1985. Sumó 277 encuentros como rojiblanco, 210 en la competición de la regularidad. También sabía ver puerta: 37 goles en total. “La temporada que más marqué fueron nueve. Promediaba cuatro o cinco por campaña”, recuerda el interior. También disputó 2 partidos con la Selección Española con Miguel Muñoz como seleccionador.

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El jugador que vino del frío

Escrito el viernes, 13 de abril de 2012 · 0 comentarios

Anatoli Igorevich Ponomarev nacio un frío 12 de junio de 1982 en Baku, la capital de Azerbaijan (allí no hace mucho calor nunca, ¿verdad?). Su padre, Igor Ponomaryov (nombre ruso, entiéndase que eran épocas duras para los azerís en rusia) fue, entre otras cosas, campeón en Suecia defendiendo los colores del IFK Norrköping en 1989 y luego se quedó a vivir junto a toda su familia en ese país. Delantero de 179 centímetros y 72 kilos en su peso ideal. Con doce años su familia se trasladó a Estocolmo y él dio sus primeras patadas al balón en el Brommapojkarna. Antes de recalar en el Mallorca B había jugado ya en Suecia en el Reymersholms IK, Djurgårdens IF Fotboll, IK Sirius, Vallentuna BK y en el Essinge IK. Según cuenta la wikipedia, 90 partidos y 55 goles.

Anatyoli Ponomarev se convirtió en el toque exótico del Mallorca B durante la temporada 2002/2003. Su fichaje se produjo gracias a que con su equipo sueco, Essinge IK, había venido a Mallorca para disputar tres partidos amistosos, contra el Mallorca B, contra el Juvenil A del Mallorca y contra el Ferriolense. En esos partidos los técnicos mallorquinistas quedaron prendados de su juego y, junto a dos compañeros más, estuvieron probando fortuna en la pretemporada. Solo él llegó a fichar. En sus primeros días en Palma declaraba que "mi juego se fundamenta en la técnica y la velocidad. Soy delantero centro, pero en mi anterior equipo jugué de centrocampista por la banda derecha. A mí me gusta más jugar de delantero, pero como en Suecia jugaba por la derecha, ahora estoy un poco dubitativo. Hablo dos palabras en castellano, dos en inglés... nos entendemos como podemos". Sobre el por qué de su llegada al fútbol español decía que "En Suecia ya me había estancado mucho futbolísticamente y cuando recibí la noticia de que me quería el Mallorca me puse muy contento. Mis padres me dijeron que no lo dudara ni un momento y aprovechara esta oportunidad de progresar. Además aquí tengo la opción de conocer una nueva cultura, otra lengua. Mis compañeros me han recibido como uno más y me han hecho sentir como en casa y esto ha hecho que no tuviera ningún problema de adaptación". Debutó el 9 de septiembre de 2002 en el campo de la U.E. Figueres, partido en el que jugó los 34 minutos finales y tuvo dos buenas ocasiones para haber empatado un partido que finalizó con derrota del filial por 2-1. En una temporada en la que el Mallorca B de Tomeu Llompart llegó a utilizar hasta a 30 jugadores, algunos tan importantes luego como Moyà, Ramis, Tuni, Toni González, Rafita o Raúl Martín, el azerí no fue capaz de ser titular en ningún partido, limitándose su participación a 12 partidos, pero siempre iniciándolos desde el banquillo. No consiguió anotar ningún gol.

Sin embargo sí tuvo su anécdota durante la temporada. Afortunadamente anécdota, porque pudo haber sido desgracia. A principios de abril de 2003, en una noche de sábado a domingo, sobre las cinco y media de la madrugada, horas después de haber derrotado por 2-0 al Palamós, mientras iba con su compañero Paco Amate en dirección a su coche que tenían aparcado en la mediana del Paseo Marítimo fueron atropellados por un vehículo que circulaba a excesiva velocidad. Paco Amate quedó en coma y estuvo ingresado en la UCI mientras que Ponomarev únicamente sufrió una fractura leve en el tercio medio del peroné.

Visto que iba a ser imposible que Gregorio Manzano o su sucesor Jaime Pacheco se fijaran en el delantero azerí para subirlo al primer equipo, a final de temporada empezó su peregrinación de equipo en equipo. Del Mallorca se fue al Skoda Xhanti de la liga griega donde, aún renqueante de su atropello, solo disputó 5 paritdos. A la temporada siguiente fichó por el FK Inter Baku de la liga de Azerbaijan, desde el cual salió a préstamo al FK Qarabag también de Azerbaijan, al Kalmar FF de Suecia y al Vaduz FC de la liga Suiza (equipo en el que podría haber disputado dos eliminatorias de la Copa de la UEFA en el año 2006). Una vez finalizado su contrato en Azerbaijan se fue a Suecia donde fichó por el Gais por tres temporadas. Sin embargo Ponomarev es el hombre de las cesiones y fue cedido nuevamente al Osters IF, al FK Baku (nuevamente de Azerbaijan), al Degerfors IF y al Vassalunds IF. En tres temporadas vivió tres decensos en Suecia, los del Osters IF, Degerfors IF y Vassalunds IF. En 2010 fichó por el Orduspor de la liga turca, equipo actualmente entrenado por Héctor Cúper. Al año siguiente lo encontramos en el TKI Tavsanli de la segunda división turca. Al final de la temporada 2010/2011 pudo haberse retirado del fútbol activo, porque su nombre no vuelve a aparecer ligado a ningún otro equipo.

Su carrera se competa con 16 partidos defendiendo los colores de Azerbaijan, en los cuales logró anotar 1 gol. Tal vez uno de sus mayores recuerdos sea el partido disputado con Azerbaijan en el estadio Sant Jame's Park de Newcastle frente a Inglaterra el 30 de marzo de 2005 de calificación para el Mundial 2006, esos 14 minutos que pudo disfrutar del partido, a pesar de la derrota final por 2-0.

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Florencio Villalba Bogado

Escrito el viernes, 30 de marzo de 2012 · 2 comentarios

Ya. Que no sabéis de quién os estoy hablando. Que no os suena de nada y que es la primera vez en vuestra vida que escuchais hablar de este tipo. No os preocupeis, es normal. Incluso a mí (al que algunos catalogariais de enfermo) me costó recordarlo. 

Florencio Villalba Bogado, nació en Caaguazú (Paraguay) el 22 de abril de 1969. El 17 de agosto de 1990 aterrizó en Palma dispuesto a comerse Europa como tantos y tantos sudamericanos habían hecho ya anteriormente. Lo que no vino fue muy informado ya que lo que él pensaba era que llegaba cedido por una temporada con opción a compra. Sin embargo en el Mallorca, con Serra Ferrer en el banquillo, tenían otros pensamientos que pasaban por la superación de una prueba para que se quedara en la isla. Al llegar, Villalba aseguraba que su media de goles era de 15 por temporada y, también, declaraba lo de casi siempre en la era pre Internet, mostrándose "muy satisfecho de venir a Mallorca porque sé que es un club de Primera División española, aunque no tengo excesivos informes porque a Paraguay no llegan demasiadas noticias”. Pero, como ya he dicho antes, en el tema del contrato no parecía que el Mallorca y él hubieran hablado el mismo idioma: “vengo con la intención de quedarme. En principio se ha hablado de que estaré como cedido durante una temporada y con opción a compra en la siguiente. ¿Si ya está confirmado? Sí, claro, a mí me han hablado de esa forma, que todo está hecho, que están conformes y que me quedaré durante una temporada". Villalba, tirando también de tópicos (¿hay algo más aburrido que una rueda de prensa de un futbolista?) se definió como “un delantero centro rápido y técnico que no suelo desaprovechar los balones que me llegan" (que traducido sería algo así como "si me la ponen en la línea de gol para empujarla, no la fallo nunca").

Serra Ferrer, que estaba buscando el tercer extranjero de la plantilla que completara la tripleta junto a Ezaki y a Vulic, lo dejó claro: “A este chico no le he visto jugar pero viene avalado por muy buenos informes. Tendremos ocasión de verlo actuar en alguno de los partidos de este torneo (por el Ciudad de Palma) y después decidiremos sobre su futuro. Nuestro problema actual es que buscamos una cosa concreta, un tipo de futbolista muy determinado y por eso estamos insistiendo, sin precipitaciones". En el Torneo Ciudad de Palma de 1990 debutó con la camiseta del Mallorca el paraguayo Villalba. Jugó la segunda parte de la semifinal frente al Legia de Varsovia y la prensa dijo de él que "Nadal tuvo que asumir el papel de rematador porque Villalba ayudaba, pero tampoco merodeaba por el área". En el partido final fue titular frente al Real Madrid, pero fue sustituído en el descanso (y eso que perdíamos ya 0-1) sin ofrecer ni una mínima pincelada de buen juego o de ser un delantero oportunista y rematador. El 23 de agosto tuvo una nueva oportunidad, esta vez en el Estadio Mahonés frente a los titulares. El Mallorca venció (en los últimos minutos) 1-3 al conjunto de Segunda B y Villalba anotó el empate a uno momentáneo aprovechando varios despejes erróneos de la zaga mahonesa. Tres días más tardes, en el último partido de la pretemporada, Villalba salió en el segundo tiempo sustituyendo a Guillermo. El Mallorca derrotó por 0-2 al Ibiza con dos goles de Nadal, pero Villalba volvió a pasar totalmente desapercibido.

A horas de iniciarse el campeonato Serra Ferrer hacía balance de la pretemporada y de su plantilla. Hablaba del delantero centro, o sea, de Villalba: "Hay que puntualizar algunas cosas. Entre ellas, que no se le ha hecho una ficha sino un contrato un tanto especial para tener tiempo de sobra para poder opinar. Quizá en este momento no es el hombre indicado para ocupar la tercera plaza de extranjero, pero lo que sí creo es que el club no se ha equivocado en firmarlo. Progresará, estoy convencido de que Villalba acabará siendo futbolista. Todo lo que tiene es innato y a este chico todavía no lo han pulido, no lo han trabajado. Tengo un buen presentimiento con él. Es un delantero centro, un finalizador de jugadas, no un media punta. Yo le he visto detalles que me han agradado profundamente. No nos hemos precipitado". Sin embargo Villalba no fue fichado por el Mallorca y tuvo que volverse a Paraguay. Y su vida deportiva tampoco es que estuviera plagada de éxitos a nivel internacional.

Años después, en marzo de 1993 fichó por el Burgos cedido por el Olimpia de Asunción hasta final de temporada. Disputó 6 partidos con los castellanos no consiguiendo ver la portería contraria en ninguna ocasión (en partido oficial). Lógicamente con su aportación no pudo salvar la Primera División. Digamos que era del tipo de futbolistas que dejan titulares rotundos en la prensa, tal y como se ve en la imagen.

Al parecer tuvo una larga carrera, de la cual no he obtenido muchos datos. Se retiró en 2006 vistiendo la camiseta del Sport Colombia de la Segunda División Paraguaya a los 37 años de edad. En 2005 fue nombrado técnico deportivo, iniciando después de la retirada su carrera como entrenador de la que, al parecer, puede ir viviendo todavía.

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Una de ostracismo: Benigno Lema

Escrito el sábado, 25 de febrero de 2012 · 0 comentarios

Nacido en Vigo el 12 de septiembre de 1964, Benigno Lema Mejuto, lateral derecho de profesión, comenzó a dar patadas a un balón con 8 años en las categorías inferiores del Real Club Celta de Vigo. Tras pasar por todos los escalafones de las categorías inferiores celestes, saltó del filial al primer equipo en el verano de 1985. Debutó en primera división con el Celta el 31 de agosto de 1985, cuando todavía no había cumplido los 21 años, en Atocha frente a la Real Sociedad en un partido que terminó con empate a uno. La siguiente temporada la jugó con el Celta en segunda división, siendo uno de los artífices del ascenso a primera. Ese verano, incomprensiblemente para muchos celtiñas, se le concedió la baja.

El 1 de julio de 1987, tras unos días de negociaciones con su representante Ramón París, se anuncia su fichaje por 3 temporadas por parte del Mallorca, también el Español estaba interesado en el lateral vigués de 1'78 metros y 72 kilos. Tras llegar de la concentración en Holanda fue el momento de ponerse a buscar piso. Sin embargo a principios de agosto ya se vio que Serra Ferrer no iba a confiar mucho en él, ya que en el Torneo de la Balompédica Linense, siendo uno de los pocos fichajes de la temporada, no disputó ni un solo minuto en el primer partido y fue sustituido en el descanso del segundo contra el Spartak de Moscú, equipo que nos dio un baño (0-2). Un partido en el que, además, actuó de lateral izquierdo. Una inoportuna lesión le hizo perderse el debut liguero en San Mamés. El 4 de octubre era un fecha marcada en rojo por Lema en su particular calendario. Aprovechando la visita a Vigo, Serra Ferrer decide convocarlo. Lema, el viernes había declarado que "dudo mucho que el míster me haya convocado por que se trate de un rival que yo conozca bien. Pienso que lo hace porque confía en mis posibilidades" Error. Lema no disputa ni un minuto en Vigo, partido en el que Serra Ferrer tan solo realiza un cambio de los dos permitidos. Es el inicio de la fractura. Su debut como rojillo se produjo firmando una pobrísima actuación en Copa del Rey frente al Castilla (2-0) en el Bernabéu el 11 de noviembre, y eso tampoco ayuda mucho al gallego a entrar en los planes de futuro del míster. Su debut en la liga se produce el 29 de noviembre también en el Bernabéu, frente al Real Madrid. Ese día el Mallorca cae derrotado por 3-1 y el cometido de Lema era el marcaje individual a Míchel, jugador al que no consiguió parar en toda la tarde. A partir de ese momento Lema vivió semanas de ostracismo, de no verse nunca en la lista de convocados o pasarse 90 minutos en el banquillo. El 7 de febrero disputó su segundo partido de liga con el Mallorca, fue nuevamente en Madrid, en el Vicente Calderón, en un equipo bermellón plagado de bajas por una epidemia de gastroenteritis. El Mallorca perdió 7-0 y Lema sustituyó a Nadal en la segunda parte. Sin embargo la semana siguiente Serra Ferrer, en otra prueba del ostracismo al que somete al gallego, prefiere llevarse a Cádiz a jugadores al 70% antes que a Lema. El míster ofrecía un discurso muy parecido al que en la actualidad oímos en la boca de Caparrós cuando se le preguntaba por los descartados "yo hago lo que considero mejor para el equipo. No solo me sabe mal por Bernal, sino también por Lema, Belza, Trobiani o García Jiménez por decir algunos". El 28 de febrero llegaba otra fecha especial para Lema. El Mallorca recibía al Celta de Vigo en el Lluis Sitjar y el vigués aspiraba a entrar al menos en la lista de convocados. Se pensaba que "el brujo" de Sa Pobla jugaría la baza psicológica de convocarlo. Pero no. Lema reaccionó así: "Ahora más que nunca se ha visto claro que el entrenador conmigo no cuenta absolutamente para nada. No me resigno pero ¿qué voy a hacer? ¿tirarme por un balcón?". Muy gráfico. La caída de Serra Ferrer y la entrada de Lucien Muller en el banquillo bermellón tampoco arregló su situación personal, aunque el 24 de abril disputó los 90 minutos en el Sadar frente a Osasuna en un partido que el Mallorca perdió 1-0. Fue su último partido con el Mallorca. Durante el verano el Mallorca intentó colocarlo en multitud de equipos. A pesar de estar descartado por el club, estuvo presente el 19 de julio en la presentación oficial. Aunque no se le iba a permitir ir al stage de pretemporada, al final pudo ir a Ponferrada junto a los otros "descartes" Crespí y Mallo. Entre medias había rechazado una oferta del Atlético Madrileño de 2ªB. Incluso se llegó a especular con que el lateral gallego no estuviera en la lista final de descartes de Ivan Brzic y, de hecho, el Mallorca parecía interesado en su continuidad debido a las bajas de Sánchez Clemente y Amer. Sin embargo Lema tenía otra lectura de la situación: "no puedo perder más el tiempo. El primer entrenador no contó conmigo para nada, Lucien Muller, menos. Esperé a ver lo que pensaba el nuevo mister y por lo visto tampoco cuenta a no ser para solventar la baja de un compañero por lesión o por acumulación de amonestaciones. Como tú comprenderás yo no puedo estar en esta situación ni un segundo más y por lo tanto, me voy. Me voy después de haber pasado un calvario, un infierno, pero sin rencores, aunque la verdad es que este parón en mi carrera ha sido nocivo. Nadie podrá decir en Mallorca que no he trabajado pero por las razones que sean no han contado conmigo". Sus números en el Mallorca en la liga fueron tan pobres como 3 partidos disputados, de los cuales 2 de titular, para un total de 148 minutos acumulados.

El 14 de agosto se hace oficial la cesión al C.D. Tenerife de 2ª. Fue el portero Eduardo Belza el que se lo recomendó al entrenador chicharrero Benito Joanet, del que Lema dice que es "el mejor entrenador que he tenido". Allí consigue el ascenso en la promoción, aunque deber regresar a Mallorca al quedarle aún un año de contrato. Ese verano maneja varias ofertas (Tenerife, Sporting, Betis, Figueres) y declara que "si vuelvo a Mallorca es porque me veo obligado", pero finalmente el 27 de julio es vendido al RCD Español y ya no se viste de corto en el acto de presentación del Mallorca de ese mismo día. Al llegar a Sarriá rajó abiertamente contra Serra Ferrer: "Mi único problema en el Mallorca era esta persona. Nuestros caracteres, como ha quedado demostrado, eran totalmente incompatibles y cuanto antes nos perdiéramos de vista, mucho mejor". Tal vez después de declarar esto corrió a buscar la biblia que le había regalado su compañero Baltazar cuando ambos compartían habitación en las concentraciones del Celta, para confesarse.

Lema jugó la temporada 89/90 en el Español. Se retiro por problemas en la espalda en el año 1996, despues de haber pasado 6 temporadas en el Rayo Vallecano, donde recaló después de abandonar el Español dos años antes de que finalizara su contrato de tres temporadas.

Luego inició su peregrinaje por los banquillos, donde ha entrenado al Torrellano CF, Santa Pola CF, CD Ciempozuelos, Pego FC, FC Jove Español, CD Denia, Alicante CF y nuevamente al CD Denia. A parte es profesor en la escuela de entrenadores de Alicante.

Se descarta que Serra Ferrer le haya hecho una oferta para entrenar aquí la temporada que viene.

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Claudio Fabián Otermín

Escrito el viernes, 17 de febrero de 2012 · 2 comentarios

Posiblemente nuestro personaje de hoy no les suene de nada. Pero también hay que decir que, posiblemente, sea uno de los jugadores "récord" del Mallorca. Nacido en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, el 18 de marzo de 1961, Claudio Fabián Otermín era el típico delantero centro robusto, fuerte, tanque, ariete. En fin, pongan ustedes todos los tópicos que vienen al caso cuando describimos a un jugador más fisico que técnico.

La temporada 1982/1983 estaba resultando excelente para el Mallorca de Miquel Contestí y Lucien Müller. Si bien no era una autopista hacia la Primera División, bien es cierto que desde el principio el Mallorca se destacó como uno de los claros favoritos al ascenso. Los fichajes de Zuviría (del F.C. Barcelona), Sabido (del Real Madrid), López (del Real Betis) y otros como Melchor, Juanito, Nichiporuk o Mallo; junto a la irrupción desde la cantera de un jovencísimo Paco Higuera, habían convertido al Mallorca en uno de los equipos a batir. Tan solo la lesión de Roberto Pedro Orellana en el Trofeo Ciudad de Palma en el partido frente al F.C. Barcelona ponía el contrapunto a tantas buenas noticias.

Precisamente para sustituir al fino extremo se pensó en reforzar el equipo en enero. Visto que el hombre gol fichado en el verano, el chileno Sergio Nichiporuk no estaba ofreciendo el rendimiento deseado, el Mallorca se lanzó a la contratación de otro delantero centro. Las redes del Mallorca se fueron de nuevo hacia sudamérica. El elegido fue nuestro personaje de hoy. Crecido futbolísticamente en el Club Atlético Sarmiento de Junin, club en el que debutó en el profesionalismo también Daniel Alberto Passarella, y que a principios de los 80 estaba viviendo su mejor época de toda la historia disputando el campeonato de Primera División. Con la casaca de los verdes de Junín Otermín habia debutado en 1980 y disputado 48 partidos anotando únicamente 2 goles. Otermín llegó a Mallorca en enero de 1983 y, nada más aterrizar hizo las declaraciones más intrascendentes de la historia: "tengo pocas referencias del Mallorca, vengo a colaborar en el ascenso del club". Su debut con la casaca bermellona tuvo lugar en un partido amistoso contra el Charlton Athletic disputado el jueves 27 de enero, que el Mallorca ganó por 4-2 sin que nuestro personaje de hoy anotara ningún gol en los 20 minutos finales que disputó en sustitución de Nichiporuk. Un Charlton en el que, por cierto, jugaba Allan Simonsen tras haber abandonado el F.C. Barcelona.

Su debut en la liga estaba a expensas de arreglar sus papeles como oriundo. Oriundo quiere decir que tenía algún ascendiente español que le permitía no ocupar plaza de extranjero. Casos muy curiosos se dieron en este tipo de jugadores que, recién aterrizados en la madre patria no tenían reparos en declarar que "mi abuelo era de Celta" o "tengo familia española de Osasuna". Finalmente se pudo producir su debut el 6 de marzo, aprovechando la sanción de Sergio Nichiporuk por su expulsión de la semana anterior en el campo del Elche, Claudio Fabián Otermín disputó los 90 minutos del partido que el Mallorca y el líder Real Murcia disputaron en el Lluís Sitjar y que finalizó como había empezado. En ese partido de su debut recibió una tarjeta amarilla y un severo marcaje del central pimentonero Vidaña que no le dejó rascar bola. Su momento de gloria en el Mallorca llegó el 20 de marzo, cuando aprovechando un centro medido desde la banda izquierda de Juanito I remató de cabeza y el balón se inscrustó en el fondo de las mallas de la portería del Jerez Deportivo. Ese era el segundo gol de la tarde de un partido que el Mallorca venció por tres a cero. Fue su único gol con la camiseta bermellona. En total Otermín disputó 5 partidos, 4 de ellos completos, para un total de 434 minutos disputados. Su récord particular es el de no haber conocido la derrota con la casaca del Mallorca (empate frente al Murcia y victorias ante el Atlético Madrileño, Jerez Deportivo, Alavés y Oviedo). Siendo malos se podría decir que marcó tantos goles como el portero suplente de esa temporada, Ramón Reus, pero vamos a evitar maldades innecesarias en este blog.

Sin embargo, muy pronto, a mediados de abril, ya se cuestionaba su fichaje como "tanque" que aún tenía que demostrar su valía. Visto su escaso rendimiento se le dio de baja a finales de ese mismo mes para volver a inscribir a Roberto Pedro Orellana, que disputó los cuatro últimos partidos de la competición que acabó con el ascenso en el Bernabéu.

Su trayectoria como jugador, tras abandonar el Mallorca, no es que esté plagada de éxitos precisamente. La temporada 83/84 fichó por el equipo argentino Nueva Chicago donde anotó 3 goles en 37 partidos, pero en enero de 1984 se fue a Chile a jugar en O'Higgins. Allí estuvo hasta el final de la temporada 84/85. Luego firmó por Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde estuvo la temporada 85/86 jugando 18 partidos y anotando 2 goles. En el verano de 1986, más maduro, decidió volver a cruzar el charco y probar fortuna en Europa. Estuvo a prueba en el Real Valladolid, que descartó su fichaje y acabó en la Segunda División francesa, en el Istres, donde coleccionó 15 partidos y 1 gol. Allí solo estuvo un año, pasando después al Angouleme de la Tecera categoría francesa. Allí estuvo hasta 1990. Entre 1992 y 1993, a su vuelta a Argentina, jugó en equipos menores como Aldosivi y Boca de Bragado, donde podría haberse retirado en 1993. En sus diferentes equipos argentinos disputó 100 partidos y consiguió 13 goles. Así que un gran delantero, con los números en la mano, tampoco es que fuera.

Tras abandonar su carrera como jugador le picó el gusanillo del banquillo. Otermín ha dirigido equipos de las categorías de ascenso en Argentina (Deportivo Merlo, Italiano, Once Tigres y Barracas Central) y también en Ecuador equipos como El Linqueño o el Centro Deportivo Olmedo. En la temporada 2011/2012 se hizo cargo del banquillo del Sportivo del Campeonato Argentino B

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Fichajes que no fueron: Jesús Choya

Escrito el martes, 11 de enero de 2011 · 0 comentarios

En anteriores entradas ya os he hablado de jugadores que estuvieron a punto de fichar por el Mallorca, como los casos de Ariel Cozzoni o Radu Niculescu. Hoy, siguiendo esa línea de fichajes frustrados en el último momento os voy a hablar de un sevillano y sevillista que estuvo a punto de fichar por el Mallorca en el verano de 1989. Se trataba del centrocampista andaluz Jesús Choya Ruiz, de 26 años en aquél entonces. El Mallorca había ascendido a Primera División por enésima vez tras superar al Español en la promoción de ascenso y no quería ser el equipo ascensor en que se estaba convirtiendo. Una vez más se hablaba en Palma de consolidar de una vez por todas al Mallorca entre la élite del fútbol español. Y para eso hacían falta buenos jugadores. Durante el verano el Mallorca se había hecho con los servicios de Covelo, Fradera, Serer, Calderón y Claudio.

Pero a Serra Ferrer aún le faltaba la guinda en el pastel, ese centrocampista creativo que permitiera que los espectadores del Lluís Sitjar disfrutaran aún más si cabe del juego de su equipo durante esa que se suponía difícil temporada del regreso a Primera. Para acabar de convencer a Contestí, Presidente del Mallorca, de la necesidad de un último fichaje, el primer partido de liga el Mallorca perdió 1-0 en el Sadar de Pamplona, demostrando poseer una firme defensa y un flojo ataque. Así que aprovechando el partido de Copa contra el Betis el 6 de septiembre, se pensaba en llegar a un acuerdo con el sevillista Choya para convertirlo en el último fichaje de la temporada.

Al día siguiente la prensa daba por hecho el traspaso de Jesús Choya al Mallorca a falta de que el jugador y el club barralet se pusieran de acuerdo. El acuerdo entre el Sevilla y el Mallorca era total, tal y como manifestaba el Presidente andaluz, el juguetero Luis Cuervas "Consultado nuestro técnico Vicente Cantatore este dejó bien claro que Jesús Choya podía ser traspasado". El problema surgía con el jugador, ya que su representante, Sánchez Sabater, quería sacar una buena tajada y pedía casi 15 millones (de pesetas) por temporada para el jugador, que estaba cobrando 10 en Sevilla y al que le restaban tres años de contrato con el club de Nervión. El Mallorca había cerrado el acuerdo con el Sevilla por unos 25 millones de pesetas.

Días después desde Sevilla llegaban noticias de Choya que esperaba que "esta cuestión acabe arreglándose porque a mí no me disgustaría jugar en el Mallorca, lo que ocurre es que todavía hay unos pequeños flecos económicos que faltan por perfilar". El 16 de septiembre los periódicos anunciaban el acuerdo total con el jugador, que jugaría las tres próximas temporadas en Palma y percibiría entre 50 y 60 millones de pesetas del Mallorca. A falta del reconocimiento médico oportuno (más en este caso porque Choya se había lesionado en la pretemporada) el jugador ya se consideraba un mallorquinista más. Tan es así que el miércoles 20 de septiembre el sevillano volaba hacia Mallorca para estampar su firma en el nuevo contrato y presenciar el partido del día siguiente conta el Betis de Copa del Rey.

Ya en Palma declaraba que "lo que puedo aportar al Mallorca es seriedad y trabajo en el centro del campo. En el centro del campo me he desenvuelto siempre en la posición central, aunque no descarto también poder jugar en cualquier lateral". Sin embargo, momentos antes de estampar su firma en el contrato que le uniría por tres temporadas al Mallorca, el mismo jueves por la tarde, hubo problemas. No se sabe si Contestí intentó una rebaja en el último minuto que no gusto a Choya o si Choya exigió más de lo pactado al Mallorca, lo cierto es que el jugador, a punto de ser presentado, dio la espantada y volvió a Sevilla. Al parecer los médicos del Mallorca le encontraron un problema en su rodilla derecha durante la revisión médica y podrían haber desancosejado su fichaje. El Mallorca, visto con el tiempo, se ahorró 80 millones en esa operación.

Un año y medio más tarde, en enero de 1991, Jesús Choya anunciaba haber llegado a un acuerdo con el Sevilla para rescindir su contrato y, ante los problemas crónicos de su rodilla, abandonar la práctica activa del fútbol. Al parecer un problema de artrosis había hecho que tanto en Mallorca como en Salamanca no hubiera superado las revisiones médicas. En definitiva Jesús Choya jugó 6 temporadas en el Sevilla y una a préstamo en el Figueres al inicio de su carrera.

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A dos metros de la gloria

Escrito el viernes, 31 de diciembre de 2010 · 2 comentarios

He considerado que esa es la distancia que, más o menos, separa el banquillo del terreno de juego. Pues bien, durante la última década ese ha sido un muro infranqueable para dieciséis jugadores. Son los dieciséis jugadores que fueron convocados para un partido oficial del primer equipo del Mallorca durante esta década que acaba y que, lamentablemente para ellos, no llegaron a debutar. Hay que decir que todos ellos iban "de relleno" en convocatorias en las que no había profesionales disponibles para completarlas; a veces como premio por su buen hacer en el Mallorca B o en el juvenil y, la mayoría de las veces, para cubrir una determinada posición por si acaso. No, no he conseguido averiguar si alguno de ellos estuvo calentando en la banda para salir, eso se escapa a mis posibilidades.

Ningún jugador reune esas condiciones durante la temporada 2000/2001, pues aunque Romerito y Jesús Perera fueron convocados durante esa temporada sin llegar a jugar, Romerito ya había debutado la temporada anterior y Jesús Perera consiguió jugar algunos partidos entre el año 2003 y el 2005.

En la temporada 2001/2002 los perjudicados fueron Alberto CifuentesManuel VialeAlberto era el cuarto portero a la sombra de Roa, Leo Franco y Miki. Manuel Viale jugaba de defensa central o pivote defensivo y solo fue convocado al partido de Copa contra el Díter Zafra que acabó con victoria mallorquinista 0-1 el 10 de octubre de 2001.

En la temporada 2002/2003 de nuevo fue Alberto Cifuentes el único jugador que no llegó a debutar habiendo sido convocado por el primer equipo en partido oficial. Otra vez Leo Franco y Miki le cerraron el paso. Eso sí, para su palmarés personal el título de Copa del Rey.

En la temporada 2003/2004 de nuevo encontramos a Alberto Cifuentes y junto a él a Enric Pi. A Cifuentes le cerraron el paso Leo Franco y Miki y solo las lesiones, sanciones o descanso de alguno de ellos le permitieron ocupar plaza en el banquillo en varias ocasiones antes de irse cedido al Ciudad de Murcia. Enric Pi era un espigado delantero que ocupó posición de banquillo en el partido inicial de la competición en el campo del Rácing el 31 de agosto de 2003 bajo la dirección técnica de Jaime Pacheco. La llegada de Luis Aragonés lo devolvió el resto de la temporada al Mallorca B.

En la temporada 2004/2005 tres fueron los jugadores que no consiguieron debutar a pesar de pasarse algún partido en el banquillo: Alberto Cifuentes, Daniel Camacho y Johan Cavalli. A pesar de conseguir por primera vez un dorsal de la primera plantilla, el 25, Alberto Cifuentes siguió a la sombra de Moyá y de Westerverld durante toda la temporada. Daniel Camacho era un defensa central que se había significado en el juvenil del Mallorca haciendo pareja con Iván Ramis, fue convocado para el partido Mallorca-Zaragoza que finalizó 0-2 y con Cúper pidiendo una muerte digna para el Mallorca en Primera en la rueda de prensa. Para el partido siguiente, contra el Valencia, en el que se produjo el debut de Víctor Casadesús y que terminó en empate a cero fue convocado Johan Cavalli, que era un pequeño centrocampista francés fichado del Cretêil en enero de 2005 en la eterna búsqueda de un sustituto de Ibagaza.

En la temporada 2005/2006 tres fueron los jugadores que se quedaron con las ganas de debutar en el primer equipo del Mallorca: Chus Seco, Bernardo Alomar y Gerardo Rubio. Chus Seco, delantero, y Bernardo Alomar, centrocampista de contención, contemplaron desde el banquillo el soberbio gol que Arango le marcó a la Real Sociedad en la recordada victoria 5-2. Gerardo Rubio era portero y aunque la sombra de Moyà y Prats era muy alargada consiguió ser inquilino del banquillo de la primera plantilla el 15 de enero de 2006, en la derrota 3-1 en Zaragoza.

En la temporada 2006/2007 encontramos a otro portero visitante del banquillo y sin poder debutar. Juanjo Gómez vio como Moyà y Prats ocupaban una temporada más la portería del Mallorca sin darle ni la más mínima opción de jugar. Aún así Juanjo Gómez se sentó tres veces en el banquillo, siendo su primera vez el 28 de enero de 2007 en el partido que el Mallorca venció 2-0 al Recreativo de Huelva, luego también en la derrota 1-0 en el campo de Deportivo y en la victoria 2-1 ante el Zaragoza, todas ellas por lesión de Moyà.

En la temporada 2007/2008 fueron tres los jugadores que se quedaron a dos metros del cielo: el portero canario Ioné Puga y los defensas Antonio Del Castillo y Javi Castellano. Ioné Puga se sentó en el banquillo por primera vez el 3 de noviembre de 2007 en el partido que el Mallorca perdió 0-2 frente al Valencia, debido a la ausencia de Moyà y como suplente de Germán Lux. También estuvo en la famosa derrota 4-3 en el Bernabéu, en la victoria 1-2 frente al Sevilla, en el empate 1-1 contra el Murcia, en la derrota 3-1 frente al Rácing, en el empate 0-0 en casa frente al Athletic y en la derrota 3-1 frente a Osasuna. Antonio Del Castillo y Javi Castellano fueron convocados por Manzano para el partido de la última jornada de liga que el Mallorca venció 3-2 al Zaragoza, condenándolo al descenso a Segunda División.

En la temporada 2008/2009 fueron tres porteros los que vivieron algún partido que otro desde el banquillo. Tomeu Nadal, Nauzet PérezJavi Seral estuvieron siempre a la sombra de Moyá, Lux y Aouate. Ya en la jornada cuarta Tomeu Nadal ocupó plaza de banquillo en el partido que el Mallorca venció 2-0 al Numancia, luego estuvo en la victoria frente al Rácing 1-2, en la derrota ante el Sporting 0-2, en la derrota 3-0 frente al Betis y en la victoria 3-0 frente al Espanyol. Justo a la semana siguiente, que se habría producido su debut, ya que Moyà, lesionado, dejó su puesto en el descanso al portero suplente en el partido del Vicente Calderón finalizado con derrota 2-0, se recuperó Lux. Le tocó de nuevo a Nadal ser suplente, esta vez de Lux, en el partido siguiente que acabó con empate a 3 frente al Athletic Club, en la derrota 2-1 en Almería, en el empate a 2 casero frente al Málaga, en la derrota 3-0 en Valladolid, en la derrota 2-3 frente al Recreativo que nos situaba colistas de la clasificación, en la derrota 4-1 contra el Getafe y en el empate a 0 en casa contra el Sevilla, justo la semana antes de que Aouate fuera convocado por primera vez. También en la Copa del Rey visitó el banquillo en los dos partidos de la eliminatoria contra el Málaga y en la ida del partido de semifinales en el Camp Nou que acabó con derrota 2-0Nauzet Pérez fue convocado el 12 de abril de 2009 en el partido que el Mallorca derrotó 2-0 al Almería y presenció el golazo de chilena de Cleber Santana desde allí. Javi Seral, portero del juvenil, fue convocado para el partido de vuelta de la eliminatoria de Copa del Rey frente al Almería que el Mallorca empató a 1 en tierras andaluzas y en el partido de ida de la eliminatoria frente al Betis de cuartos de final (victoria 1-0), con partidazo de Alberto López (del que nunca más se supo) y en el partido de vuelta que acabó con el empate inicial.

En la temporada pasada, la 2009/2010, Nauzet Pérez y Joan Guillem Truyols fueron los dos jugadores que no llegaron a debutar pese a ir convocados. El portero Nauzet Pérez, a la sombra de Aouate y Lux, visitó el banquillo en la eliminatoria copera frente al Valladolid (2-1 y 1-0), en el partido de liga que empatamos en el Calderón a pesar de jugar con nueve jugadores y, a la semana siguiente, en la victoria 1-0 frente al Rácing. Joan Guillem Truyols estuvo en el banquillo en el partido disputado en lunes que el Mallorca perdió 1-0 en el campo del Tenerife.

En la temporada actual, 2010/2011, Tomeu Nadal es el único jugador, en este caso portero, que no ha llegado a debutar pese a ir convocado. En el partido de vuelta de la eliminatoria de Copa del Rey frente al Spórting que empatamos a 2 y en partido de ida de la siguiente eliminatoria frente al Almería que terminó con derrota del Mallorca 4-3. Tampoco en la liga ha podido debutar en el único partido que ha ido convocado, frente a Osasuna, que se saldó con victoria del Mallorca 2-0.

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Jorge Muñoz Luna

Escrito el jueves, 9 de septiembre de 2010 · 6 comentarios

Dicho así, a nadie le sonará el nombre. Digamos ahora su apodo futbolístico: "pindinga". ¿Tampoco? En realidad es lo normal. ¿Quién podría acordarse de este jugador chileno que estuvo en el Mallorca entre diciembre de 1985 y marzo de 1986? Muy pocos. Incluso a mí me resulta difícil hablar de él. Delantero crecido en el San Luis de Quillota junto a otros ilustres jugadores chilenos como Pato Yáñez o Víctor Cabrera, al llegar al Mallorca medía 1'68 metros, pesaba 69 kilos y tenía 22 años. O sea, el prototipo de uno de esos delanteros pequeñitos y escurridizos, verdaderos incordios para las defensas rivales. Ante la pregunta típica a su llegada para que se comparara con el Pato Yáñez, Pindinga dijo que el Pato era más fuerte que él, pero que eran del mismo corte de jugador. El chileno era jugador del Guachipato y su cesión le costó al Mallorca 3'5 millones... de pesetas. En principio su fichaje era hasta final de temporada como recambio del finlandés Mikka Lipponen, que no se había acostumbrado a la vida en Mallorca e iba a cobrar 200.000 pesetas al mes.

Al llegar a Mallorca, justo antes de las navidades de 1985, declaró que venía en forma tras haber disputado la temporada en Chile, e incluso insinuaba estar "un poco saturado de partidos porque tuve que ir a una gira por Indonesia hace algunos meses y, además, disputé los partidos de clasificación para el Mundial". Eso sí, el dinero no era lo más importante para él ya que "por ahora no me interesa nada la plata, solo pienso en triunfar aquí. Si esto fuera así, quizás después podría ser traspasado a un club de superior categoría". Es decir que lo de equipo trampolín no es algo nuevo para el Mallorca.

Debutó el 29 de diciembre de 1985 en el campo del Albacete sustituyendo a Ízquierdo en el descanso cuando el Mallorca ya perdía 1-0. Según las crónicas se mostró rápido y driblador e incluso tuvo una ocasión para lograr el empate. Al final el Mallorca perdió 2-0 con un gol de Cazaurang en el descuento. El siguiente partido, que cerraba la primera vuelta contra el Logroñés fue titular y tuvo una actuación irregular, entrando muy poco en juego. Aún así jugó los 90 minutos. También consiguió la titularidad contra el Bilbao Ath., Sabadell, Recreativo de Huelva y Castilla. Fue frente al filial madridista, el 23 de febrero de 1986, cuando disputó su último partido con la camiseta roja del Mallorca. Un partido horroroso por su parte. En total disputó 8 partidos de liga, estando 632 minutos sobre el terreno de juego sin ver la portería contraria.

Su única actuación potable, más por las circunstancias que por su juego en sí, fue en un partido épico de Copa del Rey frente al Sevilla correspondiente a la cuarta eliminatoria disputado el 8 de enero de 1986. Era el partido de vuelta en el Lluís Sitjar y en Nervión el Mallorca había caído 1-0. En el minuto 57 Orejuela igualó la eliminatoria y, a continuación empezó el show del colegiado Enríquez Negreíra que expulsó a los mallorquinistas Hassan en el 64 y Mantilla en el 98. Recuerdo perfectamente que Jorge Pindinga Muñoz tuvo que hacer ese día el trabajo de los dos delanteros y de un centrocampista y que no paró de correr sobre todo después de las expulsiones. Incluso recuerdo alguna jugada suya que pudo habernos dado el pase a la siguiente ronda. Al final Paco Buyo, en los penaltis, clasificó al Sevilla. El autobús del Sevilla fue apedreado a la salida (¡a mí no me mireis!) y Enríquez Negreira también tuvo problemas para abandonar el Lluís Sitjar. Recinto que fue apercibido de cierre por el Comité de Competición.

Pero volviendo a nuestro amigo chileno, decir que a finales del mes de marzo de 1986, al finalizarle el visado de turista que traía y no poder legalizar su situación laboral en España, y visto también su escaso rendimiento en el conjunto bermellón, rescindió su contrato de cesión con el Mallorca y fue devuelto con un lacito a su país. Si alguien esperaba encontrar la trayectoria anterior y posterior del chileno, se equivocó de sitio. Tan solo añadir que un hijo suyo, Jorge Muñoz, siguió el ejemplo de papá y es jugador profesional en Chile. Eso sí, juega de defensa central, no sea que las comparaciones sean odiosas. A su favor, por supuesto.

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Mauro Javier Potenzoni

Escrito el jueves, 8 de octubre de 2009 · 1 comentarios


Nuestro zurdo héroe de hoy, defensa central o lateral izquierdo, nació el 23 de marzo de 1974 en Buenos Aires. Entre 1992 y 1997 creció en las categorías inferiores del Club Deportivo Español de Buenos Aires. En 1997, junto a otros compañeros, reclamó la libertad a dicho club, ya que su contrato había finalizado en enero de ese mismo año, pero una resolución judicial impedía tocar el patrimonio del club y el asunto acabó en una huelga de futbolistas argentinos. Al final resolvieron los tribunales deportivos, con el beneplácito de la A.F.A., y Potenzoni consiguió la libertad sin tener que abonar ni un peso a los gallegos. En 1998 el Club Deportivo Español cerró sus puertas por orden judicial, debido a la multitud de requerimientos de quiebra que pesaban sobre el club, aunque días después retomó su actividad. Con la carta de libertad en la mano, Potenzoni saltó el charco y gracias a su doble nacionalidad ítalo-argentina decidió probar fortuna en el Brescia Calcio, pero fue descartado por el entrenador de los lombardos Materazzi. Firmó entonces por el Club Argentinos Juniors que acababa de conseguir el ascenso a la Primera División Argentina. Alli, en un equipo muy joven, con jugadores como Federico Insua (18 años), Cristian Ledesma (19 años), Diego Markic (21 años) o Diego Placente (21 años) disputa el torneo apertura y el clausura, quedando en octavo lugar de la clasificación en ambos.

La temporada 1998/1999 recala en el Mallorca B, recién ascendido a Segunda División por primera y única (de momento) vez en su historia. En su haber unas cuantas temporadas en la Primera División Argentina y alguna que otra internacionalidad juvenil con la albiceleste. Es de suponer que la opinión de Héctor Cúper, Eduardo Basigalup y Juan Manuel Alfano fuera tenida en cuenta a la hora de decantarse por este refuerzo. Junto a él llegan también de la liga argentina Rodrigo Braña (de Quilmes) y Fernando Ortiz (de Boca Juniors) y, de la liga española, Leo Franco (del Mérida). Esa única temporada suya en el Mallorca B disputa 31 partidos, anotando 1 gol en la portería contraria. En total viste la casaca bermellona durante 2584 minutos, en los que le da tiempo a recibir 18 tarjetas amarillas y 1 roja. Inmerso el filial en la lucha por la salvación y con el primer equipo cuajando una temporada histórica, no tiene ocasión para debutar en el primer equipo, en donde Marcelino, Siviero, Fernando Niño y Olaizola le cierran las puertas del centro de la defensa.

Al abandonar el fútbol se dedicó profesionalmente a su gran pasión: el bajo, siendo bajista de Charlie Desidney, Mantua o Eloisa López. Desde 1994 a 1997 formó el grupo Revueltos con el que sacó su primera maqueta "Revueltos Vol.1". Entre 2000 y 2003 con su grupo X.X. sacó dos L.P. "Música para sonámbulos" y "No es lo que ves" más un E.P. "Crónicas". "Transfermando", en 2006, es su primer trabajo como solista bajo el nombre de PJ Mauro, con el que espera sacar nuevo disco en el año 2009.

Como él mismo indica "Nací en Buenos Aires en el año 1974. Mis comienzos estan ligados al deporte, el fútbol. Lo practiqué desde los 6 años haciéndome profesional a los 18 años. Siete años de profesionalismo, con experiencias en Seleccionados Juveniles (1991/1993), y un recorrido por la Primera División Argentina (1992 a 1997), Segunda División Española (RCD Mallorca 1998/1999) fueron suficientes. Tiempo de otras inquietudes y proyectos personales."

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Milan Djurdjevic

Escrito el miércoles, 7 de octubre de 2009 · 0 comentarios


Milan Djurdjevic, delantero pre-metrosexual con más apariencia de cantante que de futbolista, nació el 4 de noviembre de 1967 en Belgrado. Sus primeros pasitos profesionales los dio en el OFK de Belgrado, club en el que debutó en la Primera División Yugoslava en la temporada 1985/1986. En las dos temporadas siguientes siguió defendiendo los colores blanquiazules de los capitalinos, pero su progresión iba siendo lenta, tan es así que en esas dos temporadas disputó 19 partidos anotando tan solo 3 goles. Poco para un delantero goleador. Sin embargo, a los 21 años le llegó su temporada afortunada y en la 1988/1989 se hizo, a base de goles, con la camiseta titular del OFK, disputando 31 partidos en los que anotó 19 goles en la Segunda División Yugoslava. Tal sangría anotadora hizo que uno de los dos grandes del país, el Partizán de Belgrado, que había sido campeón de Copa la temporada anterior, se fijara en el joven delantero, incorporándolo a su delantera, en la que coincidió con jugadores como Predrag Mijatovic o el futuro mallorquinista Goran Milojevic y con jugadores muy conocidos en España como el también ex-mallorquinista Goran Bogdanovic, Milinko Pantic, Josip Visnjic o Slavisa Jokanovic. En su primera temporada en la Recopa de Europa llegaron hasta cuartos de final eliminando al Celtic de Glasgow y al Groningen de Holanda, cayendo frente al Dinamo de Bucarest. Sin embargo, en la liga doméstica, solo pudieron acabar cuartos. En su segunda temporada disputaron la Copa de la UEFA, llegando hasta dieciseisavos de final eliminando a los escoceses del Hibernians y la Real Sociedad por penaltis, siendo Djurdjevic el autor del cuarto y definitivo penalti de la eliminatoria. Cayeron frente al Inter de Milan (en el video se ve a Djurdjevic fallando dos ocasiones clamorosas en el partido de vuelta).



En liga el Partizán no pasó del tercer lugar. La trayectoria profesional de Milan dio un giro en el verano de 1991, cuando es traspasado al PAOK de Salónica. En su primera temporada el PAOK pierde la final de Copa frente al Olimpiakos, quedando cuarto en la liga, una liga en la que anota 6 goles. En su segunda temporada en el PAOK anota 11 goles, pero no evita que su equipo quede quinto, fuera de las posiciones que dan derecho a disputar competición europea el año siguiente. En Europa las cosas no le van mucho mejor a su equipo que es eliminado en la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA por el Paris Saint Germain por un global de 5-0. Con ello finaliza su periplo en el PAOK.


Al quedar como jugador libre, Milan Djurdjevic, con 26 años de edad, por mediación de su representante Bebic, realiza el stage de pretemporada con la U.E. Lleida de Mané. A pesar de ser uno de los máximos goleadores en la pretemporada del club de la Terra Ferma,es despedido por Mané por su fama de jugador conflictivo, aunque técnicamente fuera "por su falta de acoplamiento a los sistemas más que por su calidad técnica". Al abandonar el Lleida ficha por el Panahaiki de Patras. Allí la temporada 1993/1994 es un desastre total y el equipo acaba descendiendo a Segunda División al ocupar el antepenúltimo lugar clasificatorio. Sin embargo nuestro ídolo de hoy, Milan Djurdjevic, ha abandonado ese barco a mitad de trayecto y en enero de 1994 ha vuelto al Partizan de Belgrado en condición de cedido.

En el verano de 1994, como casi siempre, el Mallorca está buscando un delantero de referencia, alguien que pueda acompañar a un Goran Milojevic que anda de uñas con la prensa local y amenazando con dejar el equipo ese mismo verano. El club decano se ha fijado en el delantero argentino de Ferrocarril Oeste Mario Gabriel Pobersnick, aunque hay una diferencia de algo más de seis millones de pesetas que hacen que no se llegue a un acuerdo. Así aparece el nombre de Milan Djurdjevic, recomendado por el propio Milo que casi hacía de intermediario, pero del que unas declaraciones de su mánager exponiendo que "le gusta mucho salir de noche" han sembrado de dudas su contratación. A pesar de los informes negativos sobre su vida privada, el Mallorca de Dalmau decide contratar al zurdo delantero serbio. Djurdjevic al llegar a Palma, preguntado sobre su fama dijo que "he venido aquí para jugar al fútbol". Y su futuro entrenador, Jaume Bauça indicó que "lo he visto con muchas ganas y una excelente predisposición". Sin embargo su fichaje se retrasó debido a que el Mallorca requería al Panahaiki un documento que indicara que no iban a pedir ninguna compensación por su ficha. Cuenta la historia que llegó a las oficinas del Lluís Sitjar un documento manuscrito redactado por su abogado completamente ininteligible, lo que obligó al propio Djurdjevic a viajar a Grecia para obtener el documento original. Finalmente el 2 de septiembre de 1994 llegó el transfer para poder inscribir a Milan Djurdjevic. Las pruebas médicas habían detectado que el serbio tenía restos de metralla en una de sus rodillas y, aunque la vox populi decía que eran de la guerra en los Balcanes, al parecer eran simplemente los restos de un accidente de caza. Su debut con la camiseta roja del Mallorca se produjo el 4 de septiembre de 1994, en el primer partido de liga de esa temporada en que derrotamos 1-0 al Extremadura con gol de Juan Carlos Eres bien entrada la segunda parte. En total en su temporada como mallorquinista participó en 8 partidos de liga, 4 como titular, anotando 2 goles (OsasunaReal Madrid B) disputando un total de 399 minutos y en 4 partidos de Copa anotando otros 2 goles (Mármol Macael y Onteniente). Entre lesiones, incomprensiones y discusiones con los compañeros y los entrenadores, Djurdjevic aportó bien poco al Mallorca. Sin embargo su raza y su carácter, las poquitas veces que pudo demostrarla, gustaron en el Lluís Sitjar. Tanto es así que en un entreno del 30 de marzo de 1995, con las aguas ya totalmente revueltas en el club, el entrenador Nando Pons mandó a los vestuarios a sus jugadores, que estaban disputando el clásico partidillo de los jueves, porque los cien espectadores que había en la grada ese día se dedicaban a silbar a los jugadores titulares y a aplaudir al serbio cuando tocaba el balón con el equipo suplente. Finalmente Djurdjevic abandonó la disciplina del Mallorca al finalizar la temporada, junto a él se fueron sus compatriotas Milojevic y Bogdanovic.

De España se fue a Portugal, a probar fortuna en el F.C. Leça que había conseguido el título de la Segunda División portuguesa y el consiguiente ascenso a Primera. En Leça solo duró media temporada y se fue a la Segunda División francesa al Perpignan Canet F.C., lugar en el que disputó su última temporada como profesional de la que yo tenga constancia, anotando 2 goles en 12 partidos.

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Busco nombres completos, fechas de nacimiento, lugares de nacimiento (y en su caso de fallecimiento) de jugadores que hayan jugado en el Mallorca entre 1916 y 1959; o entre 1975 y 1980.


¿Tienes algún listado antiguo? ¿Eres algún ex-jugador? ¿Eres familiar o conocido de alguno? Puedes contactarme por cualquiera de los métodos antes descritos.


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Sobre esto

NO PUEDO ASEGURAR UN RITMO CONSTANTE DE ESCRITURA, HAGO LO QUE PUEDO CUANDO PUEDO. PACIENCIA. SALUD.


Hay cosas que intento olvidar pero no puedo. Mi memoria me persigue. Soy seguidor del Real Club Deportivo Mallorca desde el año 1980. Soy tan idiota que soy capaz de recordar goles, alineaciones, partidos y anécdotas varias de todos estos años. Mi novia dice que si hicieran un concurso sobre la historia y anécdotas del Mallorca lo ganaría sin ninguna duda. Pero yo creo que hay gente que sabe mucho más que yo. Y, además, soy tan tonto que mi única pena es no haber visto jugar a mi equipo en la mítica campaña de Tercera División. Yo me incorporé en Segunda B, aunque de niño recuerdo haber visto mi primer partido en el Lluís Sitjar el 26 de mayo de 1974, un famoso (¿solo para mí?) Mallorca - 1 Burgos - 0 de la última jornada de esa temporada en el que nos jugábamos salvarnos de la promoción de descenso a Tercera Divisón. Aunque tengo buena memoria, para algunas fechas y datos tengo que tirar de hemeroteca. Espero que disfrutéis conmigo de este viaje por mi historia ...

¿Un partido memorable?

Nick Hornby, en su libro "Fiebre en las gradas", radiografió perfectamente los 7 ingredientes que un partido de fútbol puede tener para que pase a tener la consideración de memorable y pase a engrosar la lista de partidos que se recuerdan para siempre. Puede aparecer un solo ingrediente o varios juntos.
1. Goles. Tantos como sea posible que uno recuerda mejor un 7-1 que un 1-0.
2. Lamentables errores arbitrales. Y mejor que mi equipo sea la víctima de los mismos, le da más dramatismo.
3. Un público bullicioso. Por ejemplo, el calor de la grada al remontar un 0-2 es algo incomensurable.
4. Condiciones meteorológicas adversas. El barro, la lluvia, el frío extremo hacen los partidos más heróicos.
5. Que el rival falle un penalti. Y si es decisivo, mejor.
6. Que un jugador contrario sea expulsado. Siempre que no sea demasiado pronto, porque esas deslucen el partido.
7. Algún tipo de incidente desgraciado. Y aquí entramos en un resbaladizo terreno moral.

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