Remontada histórica

Escrito el sábado, 6 de marzo de 2010 · 3 comentarios

"En las próximas horas habrá que adoptar algunas decisiones y, tal vez, introducir cambios bruscos. Y ver si podemos, al menos, terminar dignamente la temporada". Es el 10 de abril de 2005, el Mallorca pierde 0-2 frente al Zaragoza merced a los goles en la segunda parte de Savio y Villa y se queda a diez puntos de la permanencia que marcan Osasuna y Rácing y a once puntos del Levante. Héctor Cúper acude a la sala de prensa hundido y reclamando una muerte digna para su Mallorca en Primera División. A partir de esa rueda de prensa se suceden los dos meses más increíbles de la historia del Mallorca, que llevarán a una milagrosa salvación que aún hoy en día nadie puede llegar a creerse.

A la semana siguiente el Mallorca vuelve a jugar en casa, recibiendo a un Valencia que aspira a posiciones europeas. La jornada nos deja el debut del canterano Víctor Casadesús y un empate a cero que poco favorece a las aspiraciones de reacción del conjunto bermellón. El Levante pierde 0-2 frente al Real Madrid y está, a falta de seis jornadas, a diez puntos de distancia. En esa jornada aún es el Rácing nuestra más inmediata referencia, ya que se encuentra tan solo a nueve puntos de diferencia marcando la línea de salvación.

El 24 de abril de 2005 el Mallorca gana por 1-2 en el campo del Numancia, rival al que deja prácticamente en Segunda División. Los goles de Mark Iuliano y de Víctor Casadesús hacen que el Mallorca progrese en la puntuación hasta situarse a siete puntos del Levante, que esa jornada cae derrotado por 1-0 en el campo del Getafe.

La siguiente jornada coincide con el día del trabajo, el 1 de mayo. Y es precisamente eso, trabajo, lo que le cuesta al Mallorca remontar el gol inicial del Espanyol marcado por Ibarra en el minuto 9. Son Campano, Arango y nuevamente Campano los que le dan la vuelta al marcador, haciendo inútil el gol en el descuento del españolista Maxi Rodríguez. No muy lejos de Mallorca, en el Ciudad de Valencia, un gol del malaguista Baiano incendia el estadio levantinista y Bernd Schuster es cesado, pasando a dirigir el equipo granota José Luis Oltra, técnico de la casa. El Mallorca cierra la jornada a cuatro puntos de la salvación a falta de cuatro partidos para que finalice la liga. Empieza a olerse el ambiente de remontada histórica y la gente empieza a pensar que es posible vistas las trayectorias dispares del Mallorca y del Levante. Es en el día de la presentación de Oltra cuando el presidente levantinista Pedro Villarroel declara muy premonitoriamente que "lo siento por mi amigo Alemany, pero son equipo de Segunda División". 

El Mallorca juega la semana siguiente en sábado en El Sadar de Pamplona, uno de sus campos malditos. Empezó bien el partido cuando Farinós adelantó al Mallorca merced a un golazo desde cuarenta metros. A falta de poco más de diez minutos el partido parecía controlado y Arango había tenido el 0-2 en sus botas, pero en el 83 Milosevic consiguió el gol del empate. Ya en el descuento, el árbitro, Muñiz Fernández, no dio como gol un disparo de Okubo que había superado claramente y en su totalidad la línea de meta osasunista. Este gol, seguramente, desarma la teoría de la conspiración y la compra de los últimos partidos por parte del Mallorca. Lo que debería haber sido el 1-2 se quedaba al final en un empate que parecía insuficiente ante la ventaja levantinista en la tabla. Sin embargo, al día siguiente, el Levante no aprovecha ni el cambio de entrenador ni saber el resultado del Mallorca y pierde en Albacete por 3-1 ante un equipo manchego que se está jugando también sus últimas opciones de salvación. Al final, lo que parecía un tropiezo es un pasito más adelante y el Mallorca se queda a tres puntos de los granotas a tres partidos del final de la competición.

El sábado 14 de mayo de 2005 al F.C. Barcelona le basta con un solo punto en el Ciudad de Valencia para proclamarse campeón de liga. El partido es retransmitido en directo por televisión y es patético observar como ambos equipos firman un pacto de no agresión tras el 1-1 y se dedican a pasarse la pelota sin buscar la portería contraria. El único jugador que parece querer marcar el segundo gol es Samuel Eto'o, al que se aprecia en las imágenes como intenta convencer a sus compañeros para que ataquen, dialogando constantemente con ellos sin que, aparentemente, le hagan mucho caso. Al Mallorca no le queda más remedio que derrotar al Athletic Club al día siguiente para seguir alimentando la esperanza de la salvación. El Athletic llega a Palma totalmente relajado y el partido, entre los nervios de unos y la relajación (tal vez motivación extra) de otros se convierte en un festival o correcalles, según se quiera mirar. Inaugura el marcador Farinós al transformar un discutido penalti, remontan los vizcaínos todavía en la primera parte con goles de Llorente y Gurpegui. Al inicio de la segunda parte Víctor Casadesús empata para los bermellones y Okubo poco después pone el 3-2. Los nervios mallorquinistas permiten a Orbaiz volver a empatar en el 58 merced a un gol de tiro libre directo. Cuatro minutos después es Víctor el que consigue el definitivo 4-3 en el partido más loco de la temporada.

El 22 de mayo de 2005, en la penúltima jornada, el Mallorca sale de los puestos de descenso y consigue depender de él mismo en la última jornada para salvarse. Mientras el Levante no puede pasar del empate inicial frente al Valencia que dilapida así sus últimas esperanzas de entrar en competición europea, el Mallorca se da un festín en Riazor, derrotando por 0-3 al Deportivo que está más pendiente del homenaje a Mauro Silva y a Fran, que se despiden del fútbol en activo, que del partido. Los goles son obra de Farinós, Arango y Okubo. Y, la verdad, un espectador neutral no puede si no sorprenderse por la flojita (por ser benevolente) actuación del defensa del Deportivo Romero. Las acusaciones vertidas desde Valencia, por supuesto, nunca pudieron ser comprobadas, pero la pasividad del ex-mallorquinista en algunas acciones del partido es evidente. Un consejero del Levante dijo que le habían dicho que "el Mallorca marcará un gol antes del minuto 10 (Farinós en el 9) y el segundo poco después (Arango en el 36). El Depor le debe 300 millones de pesetas al Mallorca de traspasos anteriores". Luego se retractó de sus palabras debido a la demanda que se le había interpuesto y a no tener pruebas de lo denunciado.

El Mallorca ha conseguido remontar 11 puntos en 6 jornadas y, cuando solo queda por disputarse la última jornada, aventaja en 1 punto al Levante, 38 de los mallorquinistas por 37 de los granotas. Sin embargo, la última jornada tiene mucha miga. El Mallorca recibe al Betis de Serra Ferrer mientras que el Levante visita el campo del Villarreal. El Betis, el Villarreal y el Sevilla (que recibe al Málaga) se están disputando dos plazas de Champions League en esa última jornada. El primer gol de la noche llega en el campo del Villarreal y es del Levante en el minuto 22. El Mallorca está en Segunda División 18 minutos hasta que empata el Villarreal. Al filo del descanso el Villarreal se adelanta 2-1 y el Mallorca (y los 22.000 espectadores que llenan el estadio) respira tranquilo con su empate a cero del descanso. En el minuto 52 el Betis se adelanta en Son Moix con un gol de Asunçao de falta directa. La derrota del Levante nos sigue dejando en Primera, pero ... En el minuto74 Duda adelanta al Málaga en Sevilla y ese gol deja al Sevilla casi sin posibilidades de ser cuarto. Es en ese momento cuando empieza el gran sufrimiento en Son Moix, ya que perdiendo el Sevilla al Villarreal le basta el empate para meterse en Champions League y, si el Levante empata, el Mallorca perdiendo se va a Segunda. Surgen todos los temores del mundo ya que ambos equipos son de la Comunidad Valenciana y podrían ayudarse como otras veces han hecho los equipos vascos. Sin embargo, la derrota del Sevilla hace que el Betis tampoco necesite la victoria y en el minuto 87, cuando los nervios pueden incluso masticarse en Palma, Guille Pereyra remata de cabeza un centro de Tuni y sube el 1-1 al marcador. Ahora el Levante necesita marcar dos goles en Villarreal para salvarse. ¿Misión imposible? Tal vez sí, pero la derrota del Sevilla hace que el Villarreal pueda perder y seguir en puesto de Champions League. Simultáneamente a que todos en Son Moix estemos haciendo cuentas llega la noticia el tercer gol del Villarreal. Al parecer Forlán quiere ser pichichi en solitario y lo consigue en el minuto 89. Un minuto después, cuando Son Moix ya es una fiesta, Figueroa establece el definitivo 4-1 para el Villarreal y el gol postrero de Baiano para el Málaga en Sevilla se queda en anécdota. El Mallorca, contra todo pronóstico se queda un año más en Primera. "El Mallorca hizo un milagro futbolístico" sentenció Cúper en la rueda de prensa más feliz que se le recuerda en toda su vida.

Leer más...

Remontada histórica en Jerez

Escrito el viernes, 29 de enero de 2010 · 0 comentarios

Para que no se me tilde de escribir solo sobre episodios tristes, aunque es cierto que las cosas malas siempre se recuerdan con más emoción y dramatismo, os traigo hoy a la memoria una de las remontadas más históricas que el Mallorca ha protagonizado en su largo caminar. Así que, aprovechando que el domingo se vuelve a vistar la misma ciudad, os voy a contar el partido que el 7 de noviembre de 1982 ganó el Mallorca al Jerez en el viejo estadio Domecq por 2-3. Los que vivimos la transmisión radiofónica nunca olvidaremos esa gesta bajo la lluvia y el barro. El mal tiempo sobre la bahía de Cádiz había llegado esa semana, la versión más cruda del otoño se había dejado sentir sobre Jerez de la Frontera el día del partido y los días anteriores. Las lluvias habían dejado el campo de Domecq convertido en un lodazal en penosas condiciones para la práctica del fútbol. Ese fue uno de los condicionantes que le añaden dramatismo y fuerza a la narración de lo acontecido aquella tarde gaditana.

El Mallorca de Lucien Müller había empezado de forma muy dubitativa su segunda temporada consecutiva en Segunda División, dos victorias, tres empates y cuatro derrotas en los primeros nueve partidos habían puesto al entrenador francés en la cuerda floja. Un tropezón en la cancha del vice-colista Jerez habría supuesto con toda seguridad el cese del entrenador, pues no había confeccionado Miquel Contestí un equipo para otro fin que no fuera el ascenso. Para más inri Lucien Müller no podía contar con el portero titular Mariano Tirapu multado y sancionado por el club por un gesto que había hecho al público del Lluís Sitjar durante el partido de Copa del miércoles anterior frente al Poblense que se había saldado con victoria mallorquinista por 5-1, así que de entrada jugaron Reus, Juanito II, Zuviría, Gallardo, Sabido, Dacosta, Melchor, López, Morey, Delgado y Barrera. Juanito I sustituyó a Juanito II y Riado a Morey en el minuto 82. El partido comenzó pésimamente para el Mallorca ya que en el minuto 6 se adelantó el Jerez con un gol de Francis de cabeza. Así se llegó al descanso. En el primer minuto del segundo tiempo fue expulsado López por doble amonestación y, para acabar de redondear las malas noticias que llegaban desde Jerez, en el minuto 57 Mansilla conseguía el 2-0 para los locales. No fue hasta el minuto 68 cuando empezaron a llegar las buenas noticias para el Mallorca, pues en ese minuto el árbitro del Colegio Castellano Jiménez Muñoz expulsó al jerezano Eloy también por doble amonestación.

Pero, en resumidas cuentas, en el minuto 70 el Mallorca perdía por 2-0 en Jerez y nada hacía presagiar que el partido pudiera cambiar de signo. Sin embargo en el minuto 72 un centro de Zuviría es cabeceado por Dacosta y se convierte en el 2-1. Cinco minutos más tarde, en el 77, un barullo en el área es aprovechado por Rolando Barrera para llevar el 2-2 al marcador. Y, en plena vorágine atacante mallorquinista, en el minuto 80, el portero jerezano Recio no puede sujetar un disparo de Zuviría y Jordi Morey, con la caña preparada, anota el 2-3 definitivo. El Mallorca había remontado un 2-0 en 8 minutos. Increíble. A partir de ese partido las aguas se calmaron un poco y el equipo pudo conseguir otro increíble ascenso a Primera División tras los minutos de espera más largos jamas vividos en el Santiago Bernabéu.

Leer más...

Más moral que el Alcoyano

Escrito el jueves, 28 de enero de 2010 · 4 comentarios

Al Mallorca le ha tocado vivir muchas noches negras, ha tenido infinidad de partidos infames y de resultados desastrosos. A mí me tocó vivir uno de esos en directo la noche del 20 de octubre de 2005. Andaba yo de vacaciones por la costa levantina por esas fechas aprovechando que el Mallorca disputaba partido de la tercera eliminatoria de la Copa del Rey en la localidad alicantina de Alcoy, o más bien al contrario, como jugaba el Mallorca en Alcoy decidí irme unos días de vacaciones por la costa levantina. Por esas fechas el Mallorca de Cúper no levantaba cabeza. Después de la milagrosa salvación a costa del Levante la temporada anterior, se habían depositado muchas esperanzas en la mano salvadora de Héctor Raúl Cúper, pero los resultados no llegaban y el juego, menos todavía. En su primera eliminatoria copera de esa temporada visitaba a un Alcoyano de Segunda B que, como nota a destacar, era entrenado por un ex-balearico como Benigno Sánchez.

Me había propuesto yo, de camino a Alcoy, visitar el museo de juguetes de Ibi, pero, mientras desayunaba, leí en la prensa local que la previsión era la de que se agotaran las entradas para el partido. Yo esperaba un cuarto de entrada en el campo, o sea, cuatro ratas y me desayunaba con la noticia de que igual no habría entradas a la venta para cuando llegara. Había que espabilarse, así que pasé de visitar el museo y puse ipso facto rumbo a Alcoy. Allí encontré el campo con facilidad y, tal y como anunciaba el periódico, me encontré con las taquillas cerradas con el cartel de "no hay billetes" colgado. ¡Vaya decepción! Tantos quilómetros viajados para quedarme sin ver el partido. ¡No podía ser! Así que me puse a pensar y ... ¡bingo! Me fui al hotel del Mallorca a mendigar una invitación. Siempre se les da algunas invitaciones al equipo visitante, es lo que marcan las normas de cortesía. Me parapeté en la puerta del hotel a ver si salían a pasear los jugadores o alguien del club. Por supuesto era el único loco que estaba en la puerta del hotel y aún no entiendo porqué no me echó el portero a patadas de la puerta. No salía nadie, creo que llegué demasiado tarde y que ya estaban en el comedor. ¿Mi gozo en un pozo?

En estas vi aparecer a Jordi Jiménez, de la cadena SER, le conté mi caso (estoy de vacaciones, venía a ver el partido, ya no hay entradas, etc.) y me dijo que él no tenía entradas, pero me bajó al primer sótano del hotel, donde estaba el comedor y allí estaban en una mesa todos los responsables del Mallorca, desde Héctor Cúper hasta Toni Tacha, jefe de la expedición, dialogando animadamente a los postres de la comida. Jiménez habló con Tacha y este le prometió que me intentaría conseguir una entrada, que estuviera en la puerta del campo cuando ellos llegaran y que él miraría de conseguírmela en el campo, pero que no les habían dado invitaciones y que haría lo que pudiera. Supongo que se sorprendió de encontrar un mallorquinista en Alcoy en un partido de tercera ronda de Copa del Rey.

Llegué al campo dos horas antes de que empezara el partido y, unos cuarenta minutos después llegó el autocar del Mallorca, al que no esperaban más de veinte o treinta personas, todos locales. Yo me hice ver ante Tacha, éste entró en el campo y, al cabo de un minuto, volvió a salir con una invitación para mí. ¡Bien, no me voy a perder el partido! Ahora solo falta que ganemos...

Ese era mi pensamiento, pero a falta de un cuarto de hora para empezar ya no cabía ni un alfiler en el viejo campo de El Collao, con un público bullicioso y entregado a sus colores. Entonces le envié un sms a mi hermano y le dije: "tío, aquí no ganamos ni de coña". No me equivoqué, aunque no esperaba que el baño fuera tan monumental. Héctor Cúper alineó ese día a Moyá, Maciel, Ballesteros, José, Cortés, Campano, Farinós, Pereyra, Peralta, Okubo y Choutos. Yordi sustituyó en el descanso a Choutos, Fernando Navarro entró por Cortés en el minuto 62 y Borja por José en el 79. Para los que se pregunten quién es ese tal José, decirles que se trata de José Rodríguez, que era defensa central del Mallorca B y ese día debutaba con el primer equipo en partido oficial, luego no jugó nunca ni un minuto más y tuvo que buscarse la vida en el Ciudad de Murcia, Torrevieja, Ferriolense, Eivissa (el año pasado) y esta temporada estaba en el Guijuelo. Empezó bien el Mallorca queriendo llevar el peso del partido y Farinós tuvo la primera ocasión a los diez minutos, pero Maestro, portero del Alcoyano, detuvo su disparo desde la frontal. A partir de ese momento se acabó el Mallorca. Al cuarto de hora Parrado puso el 1-0 para el Alcoyano, en el 45 Pacheco puso el 2-0 de penalti. Tras el descanso, más de lo mismo. Antoñana marcó en el 64, redujo distancias Okubo en el 69. En ese momento soñé con una inmensa reacción bermellona que nos condujera, como mínimo, a la prórroga, pero no pudo ser. El ímpetu atacante del Mallorca fue penalizado con un último gol de Antoñana en el minuto 87. El arbitraje de Undiano Mallenco fue malo como siempre, pero no influyó en el resultado. De nuevo David venció a Goliath.

Tras acabar el partido, Héctor Cúper aseguró en rueda de prensa que "ha sido un fracaso absoluto, nos han humillado. La moral está muy caida. Me siento frustrado porque no hemos demostrado que había ilusión por esta competición. Lo mejor es olvidar esta noche cuanto antes". El entrenador argentino declaró "sentirse fuerte para seguir adelante, aunque nos esperan días muy duros". Yo, que no tenía prisa, salí de los últimos del campo y esperé la salida de los jugadores del campo y realmente al que se veía más afectado era a Cúper. Y tal y como había vaticinado el entrenador en la rueda de prensa no hubo que esperar mucho para que llegaran las dificultades, pues el camino de vuelta hacia la costa lo hice conduciendo bajo una intensa niebla que me impedía ver más allá de cinco metros delante de mí.

Leer más...

Yo también tengo un pasado oscuro

Escrito el miércoles, 16 de diciembre de 2009 · 5 comentarios


Pues sí amigos, confieso que he pecado. En el pasado. En el pasado muy remoto, pero he pecado. Yo era simpatizante del Valencia. Eso sí, en la más tierna infancia, cuando yo aún no tenía capacidad de razonar. La verdad es que no recuerdo bien porqué, no se me viene a la mente ninguna razón para serlo, yo creo que era simplemente que el nombre me sonaba bien y que el escudo me parecía bonito. Hay que tener en cuenta que en esa época el Mallorca era carne de Segunda B y Tercera.

Si busco un punto de inflexión en mi inmersión total en el mallorquinismo tal vez llegaría a la fecha del 14 de agosto de 1981. Esa noche se disputaba en el Lluís Sitjar de Palma la segunda semifinal del XIII Trofeo Ciutat de Palma y se enfrentaban cara a cara el Mallorca y el Valencia. En la primera el F.C. Barcelona se había desecho el día anterior del Boavista por 4-1. El Mallorca, tras haber estado ausente en los tres trofeos anteriores, regresaba al cartel del Ciutat de Palma gracias a su ascenso a Segunda División cosechado la temporada anterior. Desde el 20 de abril de 1970, fecha en que el Mallorca había derrotado al Pontevedra por 2-0 en el último partido disputado por el club decano en Primera División hasta esa fecha, había tenido pocas oportunidades el Mallorca de batir a un rival de esa categoría. De hecho, en partido oficial, tan solo una vez en esos once años transcurridos, cuando en la Copa del Rey de 1977 el 10 de enero de 1976 el Mallorca había superado por 2-1 a la Real Sociedad (aunque luego acabara perdiendo la eliminatoria en Atocha).

Aunque para decir toda la verdad ese día no estaba yo en el campo ya que me encontraba en Menorca de campamento de verano, las noticias que me llegaron al día siguiente del partido reforzaron mis convicciones rojillas que ya por aquél entonces empezaban a superar ampliamente a las valencianistas. Aquél día Antonio Oviedo alineó de entrada a Tirapu, Sahuquillo, Aparicio, Gallardo, Ruiz Sánchez, Toño, Orellana, Delgado, Kustudic, Peles y Urtubi. A los 32 minutos Morey, a la postre héroe del partido, sustituyó a Urtubi lesionado y a los 58 Riado a Aparicio. Ese partido era el debut del dúo balcánico del Mallorca, Kustudic y Peles, ante su afición. El objetivo, tal vez, era hacernos olvidar a Paco Bonet y a Sebastián Nadal. El árbitro era el mallorquín Riera Morro y, según los ches, su arbitraje fue muy parcial a favor de los locales. Empezó marcando Gálvez para el Valencia en el minuto 28; dos minutos después, en el 30, Kustudic al rematar una falta lanzada por Sahuquillo consiguió la igualada; en el 41 Morey, recién salido al terreno de juego, anotó el 2-1; un minuto después, en el 42, Solsona desde cuarenta metros sorprendió a un Tirapu muy propenso a hacer grandes vistas para llevar el 2-2 antes del descanso; en la segunda parte, en el minuto 72 Morey le roba la cartera a Solsona y tras plantarse solo ante el portero valencianista Pereira lo bate de tiro cruzado poniendo el 3-2; finalmente en el minuto 86 un pase largo de Kustudic a Morey es aprovechado por este último para establecer el definitivo 4-2 y llevar el delirio a las gradas de un Lluís Sitjar que presentaba uno de esos llenos históricos de antaño. Para más inri el Valencia falló dos penalties, uno Pablo en el primer tiempo y otro su gran figura, el danés Arnessen, en el segundo. Al final del partido Pasieguito, el entrenador del Valencia aducía que "estamos faltos de rodaje", mientras que Oviedo, eufórico, decía que "ha sido una gran victoria. Creo que con ello ya hemos cumplido sobradamente. Frente al Barcelona haremos lo que podamos, pero estaremos mucho más cansados".

Efectivamente así fue, al día siguiente el F.C. Barcelona barrió al Mallorca en la final y lo derrotó por 4-1, pero el mallorquinismo había disfrutado de su primer momento de gloria en muchos años y yo, desde Menorca, me llené el alma de color bermellón para siempre.

Leer más...

Fernando Ortiz

Escrito el domingo, 13 de diciembre de 2009 · 0 comentarios

Nacido en Corral de Bustos, provincia de Córdoba, Argentina, el día de navidad de 1977, este diestro defensa central inició su andadura futbolística de pequeñín en el equipo de su pueblo, el Sporting Club, en el que estuvo entre 1992 y 1995. Ese año fue reclutado por los ojeadores del equipo capitalino, Boca Juniors. Allí estuvo tres años en las categorías inferiores del club, acabando de formarse, hasta que el 31 de mayo de 1998 logró debutar en el primer equipo en el partido que ese día Boca venció por 4-0 a Gimnasia y Tiro de Salta. El debut en la Primera División Argentina se produjo de la mano del Director Técnico García Cambón. Con la casaca de Boca Juniors consiguió el Torneo Apertura de 1998. Así mismo fue seleccionado por José Pekerman para la selección sub-23 Argentina, con la que debutó en un partido amistoso en Tokio. Sin embargo, la presencia en la defensa de los de la bombonera de Ibarra, Bermúdez, Samuel y Arruabarrena, le dejaron sin sitio en el equipo xeneize. A pesar de todo, en 8 partidos con Boca anotó 3 goles. He llegado incluso a leer que todos los goles de su carrera deportiva menos uno, los ha anotado de cabeza.

El Mallorca B, en la temporada 1998/1999 debutaba en la Segunda División española. Su trayectoria en la liga fue irregular, de más a menos, de tal forma que en enero de 1999 el equipo ya estaba en plena lucha por evitar el descenso. Así pues el Mallorca B, entrenado ya por Nando Pons que había sustituído a Jesús Linares, decidió reforzarse con varios jugadores en el mercado de invierno, llegando a la isla el jugador del Málaga Caracol, los jugadores del Maranao de Brasil Da Mota y Alyson (que luego tuvieron problemas con su supuesto pasaporte comunitario) y el defensa central de Boca Juniors Fernando Ortiz, se supone que avalado por el entrenador de la primera plantilla Héctor Cúper. También causó baja David Montero, que retornó al Salamanca B. Fernando Ortiz debutó en la jornada 22, la primera de la segunda vuelta, en el Mini Estadi de Barcelona el 30 de enero de 1999. Ese día el Mallorca B, con dos goles de Ramón, derrotó al colista Barcelona B por 1-2 y la actuación de Ortiz en el centro de la defensa mallorquinista fue buena. En la media temporada que estuvo en la isla, Ortiz disputó 13 partidos, los 13 como titular, de los cuales completó 11 sobre el terreno de juego. En total estuvo 1112 minutos sobre el terreno de juego defendiendo la camiseta del Mallorca B y vio dos tarjetas amarillas. En el Mallorca B coincidió con sus compatriotas Rodrigo Braña y Mauro Javier Potenzoni.

Sin embargo, al finalizar la temporada con el descenso del Mallorca B a Segunda B, y al irse su posible valedor Héctor Cúper al Valencia, Fernando Ortiz hizo las maletas y volvió a su Argentina natal. Allí recaló en el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, pero Oscar Ruggeri no le dio mucha bola en el equipo del Nuevo Gasómetro y al finalizar la temporada cambió de aires y fichó por el Club Atlético Unión de Santa Fe. Allí, de la mano de entrenadores como Nery Pumpido o Carlos Griguol encontró Fernando el caldo de cultivo perfecto para acabarse de formar como futbolista. En junio de 2003, coincidiendo con el descenso a Nacional B del club santafesino, Fernando Ortiz fichó por el Club Atlético Banfield. En el "Taladro", de la mano del entrenador Julio César Falcioni, consiguió clasificar al club por primera vez en su historia para una competición sudamericana.

Pero Fernando Ortiz no se quedó en Banfield para disfrutar de esos logros, si no que voló hacia La Plata para enrolarse en las filas de Estudiantes. Un equipo que luchaba por el título y que lo consiguió ganando el Torneo Apertura en 2006, de la mano del Director Técnico Diego Simeone y con Fernando Ortiz como kaiser de la defensa y el también ex-mallorquinista Rodrigo Braña como dueño de la manija del centro del campo.

Sin embargo, la carrera del futbolista profesional siempre se ha tildado de corta, así que al finalizar la temporada 2006 y, aprovechando el tirón del título conseguido en Argentina, Fernando Ortiz, con 28 años de edad, decidió probar en otras latitudes para acumular más experiencia y, seguramente, algunos dólares que le permitieran llegar a una jubilación más plácida. Así pues, Fernando hizo caso a una de las propuestas que le llegaron del fútbol mejicano y fichó por el Club Santos Laguna, un club modesto en el que los logros son la permanencia holgada, pero que de la mano de Fernando Ortiz y sus compañeros consiguieron el sueño de lograr el tercer campeonato del Torneo Clausura en 2008 al derrotar en la final al Cruz Azul por un global de 3-2. Fernando Ortiz, individualmente, fue galardonado con el premio al mejor defensa central del Torneo Clausura de 2008. Esa gran temporada le permitió fichar por el Club de Fútbol América, club que nunca ha abandonado la Primera División y es uno de los dos más populares de México.

Una mala temporada en el América, con problemas con el entrenador y el club, le han llevado a aceptar el verano pasado un préstamo a los Tigres de la UANL. En noviembre de este mismo año, la primera lesión grave de su carrera, en la rodilla, ha hecho que deba operarse y que, en estos momentos, a punto de cumplir los 34 años de edad, se encuentre de baja y sin poder jugar, aunque como él mismo dice "la idea es lo más rápido posible (efectuar la operación) y arrancar de cero una etapa nueva. Es la primera vez que tengo una lesión en mi carrera, pero estoy tranquilo y no es nada grave".

Leer más...

Contacto

Twitter: @soydelmallorca

Email: soy_del_mallorca@hotmail.com

¿Me ayudas?

Busco nombres completos, fechas de nacimiento, lugares de nacimiento (y en su caso de fallecimiento) de jugadores que hayan jugado en el Mallorca entre 1916 y 1959; o entre 1975 y 1980.


¿Tienes algún listado antiguo? ¿Eres algún ex-jugador? ¿Eres familiar o conocido de alguno? Puedes contactarme por cualquiera de los métodos antes descritos.


Estado de la búsqueda a 26/12/2013: 702 de 1024 completados.

Sobre esto

NO PUEDO ASEGURAR UN RITMO CONSTANTE DE ESCRITURA, HAGO LO QUE PUEDO CUANDO PUEDO. PACIENCIA. SALUD.


Hay cosas que intento olvidar pero no puedo. Mi memoria me persigue. Soy seguidor del Real Club Deportivo Mallorca desde el año 1980. Soy tan idiota que soy capaz de recordar goles, alineaciones, partidos y anécdotas varias de todos estos años. Mi novia dice que si hicieran un concurso sobre la historia y anécdotas del Mallorca lo ganaría sin ninguna duda. Pero yo creo que hay gente que sabe mucho más que yo. Y, además, soy tan tonto que mi única pena es no haber visto jugar a mi equipo en la mítica campaña de Tercera División. Yo me incorporé en Segunda B, aunque de niño recuerdo haber visto mi primer partido en el Lluís Sitjar el 26 de mayo de 1974, un famoso (¿solo para mí?) Mallorca - 1 Burgos - 0 de la última jornada de esa temporada en el que nos jugábamos salvarnos de la promoción de descenso a Tercera Divisón. Aunque tengo buena memoria, para algunas fechas y datos tengo que tirar de hemeroteca. Espero que disfrutéis conmigo de este viaje por mi historia ...

¿Un partido memorable?

Nick Hornby, en su libro "Fiebre en las gradas", radiografió perfectamente los 7 ingredientes que un partido de fútbol puede tener para que pase a tener la consideración de memorable y pase a engrosar la lista de partidos que se recuerdan para siempre. Puede aparecer un solo ingrediente o varios juntos.
1. Goles. Tantos como sea posible que uno recuerda mejor un 7-1 que un 1-0.
2. Lamentables errores arbitrales. Y mejor que mi equipo sea la víctima de los mismos, le da más dramatismo.
3. Un público bullicioso. Por ejemplo, el calor de la grada al remontar un 0-2 es algo incomensurable.
4. Condiciones meteorológicas adversas. El barro, la lluvia, el frío extremo hacen los partidos más heróicos.
5. Que el rival falle un penalti. Y si es decisivo, mejor.
6. Que un jugador contrario sea expulsado. Siempre que no sea demasiado pronto, porque esas deslucen el partido.
7. Algún tipo de incidente desgraciado. Y aquí entramos en un resbaladizo terreno moral.

Entradas Recientes

Seguidores